Silva fue reconocido por un testigo como uno de los que asaltó la panadería La Cordillerana

En el marco de una rueda de identificación de personas que se desarrolló ayer, Nicolás Silva fue reconocido con precisión por un testigo. Se trata de quien está sospechado de haber ingresado a asaltar una panadería del barrio Isidro Quiroga, el 27 de marzo, junto a Nicolás Usqueda quien recibió un disparo que efectuó el panadero con un arma que tenía para defenderse y cayó muerto sobre la vereda del jardín de infantes ubicado frente al negocio. Tras ser reconocido, Silva continuará en prisión preventiva.

La rueda de personas a la que fue sometido Nicolás Silva se llevó a cabo ayer después del mediodía en la Oficina Judicial de Comodoro Rivadavia y estuvo presidida por el juez penal, Miguel Angel Caviglia, quien subrogó a la jueza natural e la causa, Mariel Suárez. El Ministerio Público Fiscal estuvo representado por la fiscal general, Andrea Rubio y por el funcionario, Cristian Olazábal. El imputado, en tanto, fue asistido por la defensora pública, María Cristina Sadino.

La audiencia se llevó a cabo con un testigo presencial, quien antes de la rueda de reconocimiento debió describir las características físicas del sospechoso. Luego ingresaron a una sala tres personas muy parecidas entre sí y con la remera del mismo color.

De todas maneras el imputado fue individualizado con precisión por el testigo que lo observaba detrás de un vidrio. Sin ningún tipo de dudas, ese testigo reconoció a Silva, por lo que la Fiscalía sumó una prueba fundamental para sostener la imputación. De lo contrario, el sospechoso habría quedado en libertad.

Silva fue detenido durante la mañana del 27 de marzo en inmediaciones de la panadería asaltada. Usqueda, mientras tanto, quedó tirado en la vereda del jardín de infantes 413, del barrio Isidro Quiroga, con un tiro en pecho.

Silva será investigado durante seis meses como coautor del delito de robo agravado por el uso de arma de fuego y permanecerá detenido con prisión preventiva por el término de tres meses.

En una causa paralela está siendo investigado el panadero que mató a Usqueda. La Justicia busca determinar si se trató de una acción de legítima defensa y mientras se sustancia la investigación el comerciante permanece libre, pero sometido a proceso. Sin embargo, durante la madrugada del sábado pasado, autores todavía no identificados por la policía escribieron pintadas con amenazas de muerte contra el panadero y su familia en las paredes del local, que permanece cerrado desde el día del fatal robo.

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