Sing ¡ven y canta!

Desde el lunes 2 de enero, en avant premiére, se exhibe la producción animada que se constituye en la primera colaboración entre el director y guionista Garth Jennings y Christopher Meledandri, fundador y presidente de Illumination.

En un mundo poblado únicamente por animales, BusterMoon es un koala que dirige un teatro que ha conocido tiempos mejores. Para salvarlo, Buster organizael mayor concurso de canto del mundo. Después de pasar varias etapas, quedan cinco finalistas: Mike, un ratón cuya voz es tan suave como la forma en la que engaña a todos; Meena, una tímida elefanta adolescente que padece de miedo escénico; Rosita, la exhausta y sobrecargada madre de 25 cerditos; Johnny, un joven gorila mafioso que intenta cortar con su familia de delincuentes, y Ash, una puercoespín punk-rock que quiere deshacerse de su arrogante novio y cantar en solitario.

Los cinco llegan al teatro de Buster convencidos de que es su oportunidad para cambiar radicalmente de vida. A medida que Buster guía a los concursantes hacia la gran final, empieza a darse cuenta de que su teatro no es lo único que deberá salvar.

Sing

"Hace unos cinco años conocí a Chris Meledandrien Londres", comenta Garth Jennings. "Hablamos de las películas que nos gustaba hacer, y las ideas de Chris nos daban la oportunidad de reunir casi todo lo que nos entusiasmaba en una película. Solo habíamos bebido la mitad de la tetera, pero yo ya estaba totalmente entusiasmado porque era una de esas ideas cuyo potencial se hace inmediatamente visible".

El director y el productor trabajaron juntos para dar vida a "Sing ¡Ven y Canta!", una historia en la que los personajes son capaces de todo con tal de tener la oportunidad de cambiar de vida. De hecho, se enfrentan a problemas diarios con los que es fácil identificarse: uno se siente ignorado por su familia, otro se preocupa por las facturas, otro intenta superarlas barreras que le impiden alcanzar la felicidad. El punto central de la historia es un koala llamado Buster Moon, dueño de un teatro del que se enamoró cuando aún era muy joven.

Este inesperado héroe acaba siendo crucial para el resto delos personajes. "Al principio dela película vemos a Buster Moon cuando tenía seis años", explica Jennings. "Su padre le lleva al teatro por primera vez y la experiencia le marca. A medida que crece, solo quiere formar parte del mundo del teatro. Cuando volvemos a verle, es el dueño del teatro del que se enamoró deniño". A medida que el productor y el director desarrollaban a Buster, ambos se sintieron inspirados por este personaje que intenta conseguir lo imposible con la única ayuda de su fuerza de voluntad. Armado con la pasión y la imaginación que le permiten diseñar un acontecimientoq ue conectará realmente con el público, Buster demuestra ser un creador innato.

Meledandri siempre ha pensado que hacer cine es exactamente eso, una creación. Se empieza desde la nada, solo con una idea, y mediante la fuerza de voluntad, la suerte, la

fe ciega, algunas decepciones y mucho don de gentes, se logra convencer a otros para que se unan a la aventura. "Al final", dice el productor, "si tenemos la suerte, la fe y el atrevimiento suficientes, ocurre algo mágico, convertimos los sueños en realidad. Como Buster, tenemos el privilegio de sacar a los espectadores de su vida diaria y hacerles vivir algo mejor. A veces solo dura un par de horas, otras, mucho más tiempo".

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