Test: Volkswagen Scirocco 1.4 TSi DSG

En 2008, cuando se presentó la actual generación del Scirocco, la terminal de Pacheco comenzó a analizar la posibilidad de importar este modelo. Pero el plan no se concretó hasta 2012, cuando se lanzó a la venta oficial con dos motorizaciones: 1.4 TSi (160 cv) y 2.0 TSi (211 cv).
Es una coupé clásica. Las líneas fluidas y limpias del Scirocco no dejan dudas sobre su propuesta. Tiene una trompa afilada -con rasgos que rompen con la monotonía general de Volkswagen-, un capot largo, un parabrisas bien inclinado y un portón trasero de caída vertical.
La versión 1.4 viene acompañada con doble salida de escape cromada y llantas Interlagos de 18 pulgadas, calzadas con Pirelli P7.
Su habitáculo está limitado a cuatro plazas. El acceso a los asientos traseros se complica bastante por el techo tan bajo. Una vez sentados, los pasajeros de atrás tendrán un razonable espacio para las piernas, aunque no tanto para sus cabezas.
La posición de manejo es típica de una coupé: con una buena butaca deportiva (tapizada en tela, en la versión 1.4), con la cola cerca del piso y las piernas bien estiradas hacia adelante. Lo único realmente criticable es la vista del conductor hacia atrás: la luneta tiene un gran diseño y las butacas traseras con apoyacabezas integrados son muy bonitas, pero la visión es casi nula.
El instrumental es tan claro como completo y la calidad de terminación es impecable.
Pero el habitáculo del Scirocco sorprende menos que su exterior. Las únicas concesiones al diseño se aprecian en los tiradores internos de las puertas, con forma triangular.
Otra novedad es el navegador satelital, que se ofrece en opción en todas las versiones. Sin embargo, seguirán quedando algunas lagunas en el equipamiento: luces diurnas de leds y sensores de estacionamiento son un par de elementos que no deberían faltar en un auto de este precio.

SEGURIDAD
Nada que reprochar en este aspecto. Viene de serie con seis airbags, frenos ABS, control de estabilidad, control de tracción y asistencia al arranque en pendientes. Como ya se mencionó, la luminosidad va a mejorar en 2013, cuando se ofrezcan los faros de Xenón de serie (ahora sólo disponibles en la versión 2.0).
El motor 1.4 TSi ya es conocido en nuestro mercado: con diferente puesta a punto y entrega de potencia, es el mismo block que equipan la Volkswagen Sharan y el Audi A1.
Se trata de un pequeño propulsor de 1.390 centímetros cúbicos, pero con un excelente rendimiento: entrega 160 caballos de potencia a 5.800 rpm y 240 Nm de torque entre 1.500 y 4.500 rpm.

COMPORTAMIENTO
Que su diseño no engañe. Es una coupé atractiva y llamativa, pero su planteo no es para nada extremo. Las llantas de 18 pulgadas le confieren un andar un poco duro en las calles en mal estado, pero la rápida respuesta de la caja y la suavidad del motor se encargan de convertirlo en un auto que se puede utilizar sin problemas todo el año.
La dirección es bastante directa, los frenos (discos en las cuatro ruedas) son incansables y la única limitación en el uso urbano pasan por la ya mencionada visibilidad trasera escasa.
En ruta, transmite la sensación de un auto puesto a punto para viajar de manera confortable. No está pensado para internarlo en un circuito.
Acelera de 0 a 100 km/h en 8,2 segundos y alcanza los 217 km/h. Son valores más que suficientes para llenar un talonario completo de infracciones de tránsito, pero está lejos de lo que ofrece el más sobrio Golf GTi.

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