El Volkswagen up! puede ser el puntapié inicial para que, ante la imposibilidad de importar los modelos europeos, las demás marcas comiencen a desarrollar nuevos pequeños modelos para abastecer a los mercados emergentes.
Este modelo que se ensambla en la planta brasileña de Taubaté, viene a tomar el espacio vacío que dejó el Gol Power. A decir verdad, en realidad no es un reemplazo porque -claramente- el concepto de los vehículos es totalmente diferente.
Su exterior deja de lado todos los rasgos de los últimos modelos de la marca. La parte frontal tiene un capot pequeño y las entradas de aire están en el paragolpes junto a los faros antiniebla. El lateral es casi plano salvo por un pequeño desnivel que hace de marco para todo el conjunto de ventanillas y las luces de giro en los espejos. La parte trasera tiene un amplio paragolpes, el portón dividido en dos (vidrio y chapa) y las ópticas están encastradas en la carrocería.
El up! mide 3,6 metros de largo; 1,65 de ancho y 2,4 de distancia entre ejes. Tiene una gran distancia entre ejes para el segmento y un gran aprovechamiento de todos los espacios del interior. Los ocupantes de las plazas delanteras tienen buen lugar para las piernas y correcto para la altura. A pesar de tener un espacio reducido, la segunda fila de asientos puede albergar sin ningún problema a dos adultos de una estatura promedio (1,80). Al igual que la mayoría de los modelos de tres puertas, los problemas surgen cuando hay que entrar a las plazas traseras porque el ingreso es realmente incómodo.
Toda la consola tiene un diseño simple. Está todo montado sobre una franja de color que recorre de lado a lado el vehículo. El centro se “divide” en dos. Por debajo está el sistema de audio con puerto USB y Bluetooth, y por encima las perillas del aire acondicionado, la baliza y el desempañador trasero. El tablero tiene un velocímetro central y dos pequeños “relojes” que indican las revoluciones y el combustible. La computadora de abordo se muestra en un apartado que está en la parte baja del velocímetro.
MOTORIZACION
La motorización es uno de los puntos a destacar. El innovador impulsor naftero de tres cilindros de 1.0 litros con 75 caballos de potencia a 6.250 revoluciones por minuto rinde a la perfección. Combinado con la transmisión manual de cinco marchas con pasos marcados y buenas relaciones, brinda un consumo de siete litros cada 100 kilómetros en ciudad. Para mejorar estos números, el up! tiene la función en la computadora de abordo que sugiere el paso de marcha.
Esta claro que el hábitat natural del up! es la ciudad y sus prestaciones así lo demuestran. A pesar de ser un modelo chico, el trabajo desarrollado en la suspensión hizo que los irregulares caminos citadinos se transiten con total tranquilidad. Es tan pequeño que hasta parece escurridizo entre el tránsito. La dirección cumple un papel fundamental para esta característica porque es muy fiel a lo que pretende el conductor.
En ruta o autopista también nos sorprendió para bien. Por ejemplo a unos 110 kilómetros por hora, las revoluciones por minuto están en las 3.500. Asimismo, hasta los 130 Km/h. el up! parece no ir exigido. Lo único en contra es que a esa velocidad y al ser un modelo tan liviano, en las curvas se inclina más de lo común y los vientos laterales se sienten.
Al diseño, la motorización y el espacio interior, hay que sumarle a los puntos destacados el equipamiento de seguridad. Esta versión dispone de doble airbag, anclajes ISOFIX en plazas traseras, sistema de frenos ABS, cinturones de seguridad delanteros inerciales de tres puntos y traseros de tres puntos laterales, y central abdominal, inmovilizador electrónico y aviso de cinturón de seguridad desabrochado. El up! logró cinco estrellas para los pasajeros adultos y cuatro estrellas para los niños en las pruebas de Latín NCAP.