Tini Stoessel auditó la gestión de su padre y reclama recuperar el control de su carrera

La cantante no tiene participación en las sociedades que administran los ingresos de su carrera.

Tini Stoessel atraviesa un profundo quiebre profesional con su padre, Alejandro Stoessel, quien durante 15 años estuvo al frente de la representación y administración de su carrera. Tres meses después de terminar ese vínculo contractual, la cantante solicitó una auditoría para conocer en detalle cómo fueron manejados los ingresos, contratos y derechos generados a lo largo de su trayectoria.

De acuerdo con la información publicada por Infobae y Ciudad Magazine, los resultados del relevamiento encendieron las alarmas en el entorno de la artista: los derechos económicos vinculados con su carrera y su imagen estarían actualmente en manos de sociedades argentinas y extranjeras en las que Tini no tendría participación accionaria. La situación derivó en la intervención de abogados y en una negociación entre padre e hija.

El objetivo de la cantante sería recuperar el control sobre el patrimonio generado por su actividad artística y comercial, además de establecer cómo se administrarán los ingresos que produzca su carrera de ahora en adelante.

LO QUE REVELO LA AUDITORIA

Durante los años en los que Alejandro Stoessel estuvo al frente de la representación de su hija, fue el encargado de negociar y firmar diferentes compromisos relacionados con su carrera, tanto personalmente como a través de sociedades argentinas y extranjeras de las que sería socio único o principal.

Una vez finalizada esa relación profesional, Tini pidió una auditoría sobre la estructura contable, jurídica y societaria montada alrededor de su carrera.

Según la información difundida, el estudio habría determinado que la cantante no posee participación, ni siquiera parcial, en las compañías que administran los derechos económicos de su actividad artística y aquellos derivados de su imagen.

Además, el relevamiento habría establecido que Stoessel no cuenta con contratos que le aseguren una participación directa en las ganancias futuras de esas sociedades y tampoco tendría control sobre los ingresos derivados de compromisos discográficos ya asumidos.

“La totalidad de los ingresos pasados y futuros del contrato discográfico fueron, o van a ser cobrados, por una sociedad en la que ella no tiene ningún control. No tiene acceso a sus cuentas, ni firma, ni participación accionaria”, afirmó el periodista Damián Rojo en Los profesionales de siempre, al revelar detalles de las conclusiones de la auditoría.

De acuerdo con la misma información, Alejandro Stoessel sería quien puede percibir las utilidades de las sociedades que canalizan los ingresos derivados de la actividad artística de su hija.

EL MANEJO DEL DINERO

Uno de los puntos que más repercusión generó tiene que ver con el acceso de la cantante a sus propios fondos. Según se informó, Tini posee una única cuenta bancaria de titularidad exclusiva y recién en junio de 2026 habría logrado acceder a ella por sí misma, luego de la intervención de sus abogados.

“Hace tres meses le autorizaron que pueda ingresar a su cuenta personal a la que nunca tuvo acceso. O sea, Tini no manejaba dinero”, sostuvo Rojo.

La información publicada por Infobae indica además que durante estos años la cantante habría facturado de manera esporádica por prestaciones de servicios artísticos y a pedido de su padre. La auditoría habría detectado diferencias significativas entre esas cifras y los ingresos obtenidos por las sociedades encargadas de celebrar los contratos.

Otro de los aspectos bajo análisis son los documentos firmados por la artista. En determinadas oportunidades, y a pedido de las empresas contratantes, Tini habría aceptado formalmente la participación de esas sociedades en diferentes operaciones.

Sin embargo, según la información conocida sobre la auditoría, la cantante habría firmado esos documentos por la confianza que mantenía con quienes administraban su carrera y sin conocer en profundidad sus alcances. También se sostiene que nunca habría cedido expresamente sus derechos de imagen, artísticos o comerciales.

Las compañías involucradas, además, no habrían participado directamente en la creación de los proyectos musicales y actorales de la cantante.

En medio de este escenario, Tini Stoessel y su padre mantienen actualmente una negociación para definir el futuro de los derechos, contratos y sociedades vinculados con la carrera de la artista.

Según Infobae, desde el círculo de la cantante incluso existiría preocupación ante la posibilidad de que durante la administración anterior de su patrimonio se hayan producido eventuales irregularidades. Hasta el momento, sin embargo, no se informó sobre una determinación judicial que establezca la existencia de delitos, por lo que se trata de una cuestión que estaría siendo evaluada por sus representantes legales.

La situación representa un fuerte giro en la relación profesional entre padre e hija. Alejandro Stoessel acompañó la carrera de Martina desde sus comienzos y fue una figura central en el desarrollo de su trayectoria desde la explosión internacional de Violetta, cuando la cantante todavía era adolescente.

A partir de entonces, Tini construyó una carrera internacional que continuó con discos como Tini, Quiero volver, Cupido y Un mechón de pelo, además de numerosas giras y colaboraciones con artistas internacionales.

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