Pese a las múltiples recomendaciones, hay gente que aún continúa circulando por la zona del colapso de la ruta 3. Según Daniel González, subsecretario de Medio Ambiente municipal, el lunes debieron interrumpir las tareas de las excavadoras en dos ocasiones, debido a la presencia de personas. En un caso era un padre con sus hijos que habían ido hasta el lugar como si se tratara de un atractivo circense.
“Pedimos no circular por la zona del colapso. Tuvimos que parar dos veces en un espacio muy pequeño, con dos excavadoras muy grandes. Y hay que detener las operaciones porque hay gente que se mete”, señaló el funcionario.
Desde el lunes se trabaja a contrarreloj porque se quiere evitar que haya nuevos inconvenientes a partir de la marejada anunciada para las próximas horas, la cual tendría una intensidad tan inusual como las últimas, dado que se conjugará con viento del norte.
En la zona del colapso justamente no hay protección costera porque la misma cedió hace una semana. Su reconstrucción es la prioridad antes de encarar cualquier tarea de rehabilitación de la ruta, lo cual –según los pronósticos más optimistas- demandará entre 40 días y dos meses.