Según las declaraciones de la madre del menor, habría ingerido la nafta que estaba en una botella de gaseosa, en el contexto de juegos con amigos del mismo barrio.
El episodio ocurrió a las 22 del lunes y fue su progenitora quien lo llevó de inmediato al Centro de Atención Primaria, donde la profesional de guardia alertó a la Policía.Una patrulla llegó hasta el puesto de salud justo cuando el menor se daba a la fuga, pero pudo ser alcanzado al cabo de algunos minutos. En el mismo patrullero fue trasladado al hospital de Pediatría, donde el médico que los recibió decidió dejarlo en observación pese a que su vida no corría peligro, según consignaron las fuentes.