En la región de Laponia Papá Noel es una de las figuras centrales. Este lugar es uno de los más fríos del mundo, por donde pasa la línea divisoria del Polo Norte. Allí se puede visitar su mágica fábrica de juguetes o la oficina de correos donde llegan las cartas.
Nueva York
Considerada una de las ciudades más famosa del mundo para esta época, las grandes decoraciones deslumbran, la Noche Vieja en Times Square es una de las más impresionantes junto al gigante árbol de Rockefeller Center.
Italia
La Toscana en Navidad adquiere un encanto que no lo tiene otro lugar. Los pesebres y los belenes vivientes llenan las calles de Sienna, Florencia o Arezzo, donde las tiendas se engalanan para vivir la Navidad con el exquisito gusto italiano.
Francia
La Navidad en París es impresionante, el olor a castañas se nota mientras la gente pasea por unos Campos Eliseos decorados o mientras se saca fotos en frente de la emblemática Torre Eiffel más iluminada que nunca con su pista de patinaje sobre hielo justo debajo.
Jerusalén
El lugar exacto donde, se supone, nació el Niño Jesús es uno de los lugares más navideños. Esta vez no trata de sus adornos, sus luces y sus fiestas, si no de las connotaciones religiosas de la fiesta. Alrededor de 15.000 personas y peregrinos visitan Jerusalén en esta época.