El accidente se produjo a los pocos minutos de que la aeronave despegara y dejó un saldo de al menos 247 pasajeros y 10 tripulantes muertos.
En las tareas de rescate participan más de 300 personas, entre efectivos de protección civil, médicos, policía y miembros del Ejército argelino, ya golpeado por una tragedia similar en 2014.
Ese año 77 personas murieron al estrellarse un Hércules C-130 en la región montañosa de Oum el Bouaghi, 500 kilómetros al este de Argel.
Un comunicado del Ministerio argelino de Defensa indicó que su titular, Gaid Salah, interrumpió una visita de dos días a la Segunda Región Militar y ordenó formar una comisión de investigación para conocer las causas de este siniestro.