Tras anunciar que prohibía la pirotecnia, ahora el municipio avala la venta de 190 productos que califica de "bajo estruendo"

Después que se reglamentara la ordenanza "Pirotecnia Cero", el municipio avaló ayer la venta de 190 productos bajo el argumento de que sus estruendos no superan los 85 decibeles. Las pruebas se realizaron en un descampado con el objetivo de autorizar su venta en un grupo de comercios habilitados. "Creo que es un manoseo no solo al Concejo sino a la comunidad porque hay un grupo de padres que sus hijos tienen un problema serio con la pirotecnia y durante las fiestas tienen que abandonar la ciudad. Ese fue uno de los espíritus para sancionar la ordenanza", cuestionó el concejal Ricardo Gaitán.

La ordenanza 12.625, promulgada este año, establece el uso restringido de elementos de estruendo en fiestas y espectáculos especiales, previa autorización y control de municipio. Sin embargo, el 29 de noviembre, durante una movilización sindical para reclamar por las reformas impulsadas por el Gobierno nacional se utilizó pirotecnia, por lo que los concejales acordaron que en la sesión que se celebrará el jueves 14 de este mes se endurecerá aún más la normativa que prohíbe vender y utilizar estos productos en Comodoro Rivadavia.

Pese meses de trabajo y debate, que llevó conformar la ordenanza, y a los reiterados pedidos de los padres de niños con autismo y otros trastornos para que cese la venta de pirotecnia, el municipio realizó ayer una prueba de 300 artefactos para determinar su nivel de decibeles y establecer cuáles serían aptos para su venta.

En este sentido, el subsecretario de Fiscalización, Daniel Campillay, sostuvo: “esta táctica se realizó en el marco de la resolución 3840, ordenanza 12.625 que reglamenta el control de pirotecnia en la ciudad. Si bien, sabemos, que la venta dejó de ser libre; vamos a controlar su comercialización según los niveles de volumen de cada artefacto en particular. De esta manera, se va a autorizar la venta de determinados artículos de manera libre y los estruendosos, deberán obtener una autorización con la secretaria de seguridad”.

La decisión del municipio causó polémica en los diferentes sectores. Es que, según el funcionario, se venderán determinados productos ya que “lo permite la resolución 3840 que es la regula la ordenanza”.

En este sentido, las pruebas que se realizaron ayer, en un descampado, establecieron que 190 productos se podrían a la venta al público ya que no superan los 85 decibeles.

Ante las críticas que genera esta nueva decisión, Campillay manifestó que la venta de estos productos estará acompañada por una “campaña de concientización para que las personas tomen conciencia de los artefactos pirotécnicos”.

Asimismo, el funcionario indicó que hoy recibirá el informe que establecerá los 190 artículos que se podrán vender pese a la ordenanza municipal porque fueron considerados pirotecnia fría. “Vamos a dejar asentados los locales que podrán vender y cuáles no. Vamos a trabajar para que no se siga vendiendo de manera irregular”, afirmó.

En cuanto a las consecuencias que genera la pirotecnia en los niños que sufren autismo, el subsecretario subrayó: “en principio no debería haber estruendo y no debería haber problemas. Entiendo que este tipo de problemas existe antes de la ordenanza, por eso debemos dirigirnos hacia la pirotecnia sin estruendo de una manera segura. Es verdad que habrá discusiones sobre el tema por eso hay que mejorar la ordenanza o clausurar definitivamente la venta y uso la pirotecnia”.

“SI HACE RUIDO NO ES FRIA”

En este marco, el concejal por Chubut Somos Todos, Ricardo Gaitán, criticó la decisión del municipio al manifestar: “la ordenanza está clara en la prohibición de la venta de pirotecnia. Estas pruebas las tendría que haber hecho hace tiempo”.

“Creo que es un manoseo no solo al Concejo sino a la comunidad porque hay un grupo de padres que sus hijos tienen un problema serio con la pirotecnia y durante las fiestas tienen que abandonar la ciudad. Ese fue uno de los espíritus para sancionar la ordenanza”, cuestionó.

El edil también cuestionó: “esto es realmente el incumplimiento de un funcionario. Aparentemente (Campillay) debe tener algún interés particular o le deben gustar mucho los cohetes porque está empecinado en permitir la venta cuando la ordenanza prohíbe explícitamente su venta”.

Asimismo, Gaitán manifestó: “con Campillay no hay que perder más el tiempo así que vamos hablar con los concejales y vamos a solicitar al secretario de Gobierno (Máximo Naumann) que nos brinden las explicaciones necesarias de por qué no se cumple la ordenanza”.

“La normativa es clara y prohíbe la venta libre de pirotecnia. Además, no todos sabemos que si la pirotecnia hace ruido entonces no es pirotecnia fría”, criticó el edil.

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