Cuatro funerarias en Medellín preparaban los cuerpos fallecidos en la tragedia de Chapecoense para el envío a sus lugares de origen, mientras Chapecó, la ciudad del sur de Brasil que alentaba con ilusión la gesta de sus futbolistas, organizaba un velatorio masivo en su estadio.
"Vamos a poner pantallas en el área externa, ya que el Arena (Condá) tiene disponibilidad para 19.000 personas y trabajamos con la hipótesis de que pueden concentrarse unas 100.000 en los alrededores", dijo Andrei Copetti, asesor de comunicación del Chapecoense, en rueda de prensa.