Un estanciero no permite investigar el fuego subterráneo que surge de su propiedad

Especialistas de la UNPSJB viajaron a la meseta para estudiar las columnas de humo, pero el dueño del campo les negó el acceso.

El intento de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco (UNPSJB) de investigar los focos de fuego subterráneo detectados en la zona rural de Gastre terminó de forma abrupta. El dueño del campo donde ocurre el fenómeno prohibió el ingreso de los geólogos de la institución, frustrando así el estudio en el lugar.

Según publica Jornada, el viaje fue solicitado formalmente por el jefe comunal de la localidad ante la preocupación de los vecinos por las columnas de humo y las grietas observadas en la meseta. Para concretar la investigación, la Facultad de Ciencias Naturales y Ciencias de la Salud dispuso una camioneta, el combustible y los fondos necesarios para que un profesor de Geología y secretario de Investigación viajara al lugar acompañado por un estudiante.

El incidente se produjo cuando el equipo estaba por arribar a Gastre. El geólogo a cargo se contactó de forma telefónica con el propietario del campo para coordinar el ingreso. Sin embargo, el estanciero le respondió que no iba a permitir la entrada de ninguna universidad a su propiedad. Argumentó que se trataba de un campo privado y que la autoridad comunal no tenía jurisdicción sobre sus tierras, por lo que decidió ejercer su derecho de admisión.

Ante la rotunda negativa, los investigadores pasaron la noche en la localidad. A la mañana siguiente, fueron recibidos por el jefe comunal, quien les pidió disculpas por la situación y les confirmó que el propietario mantenía firme su decisión de no permitir el paso.

Esta restricción dejó sin respuestas precisas a la comunidad y a los especialistas, ya que no pudieron verificar sobre el terreno si el fenómeno continúa activo ni determinar con exactitud su origen.

El evento comenzó a tomar notoriedad a principios del mes de mayo, a partir de la difusión de videos que mostraban humo saliendo de grietas en mallines resecos de la región. De acuerdo a las imágenes observadas a distancia, el profesional a cargo considera que la hipótesis más probable es que se trate de capas de carbón o de materia orgánica ubicadas cerca de la superficie, las cuales se habrían encendido de manera natural y continúan propagándose bajo tierra.

Los especialistas aclararon que, en principio, no se trataría de un evento de alto riesgo, salvo que las capas subterráneas afectadas sean muy extensas o profundas, lo que podría mantener el fuego activo durante un período prolongado. Además, descartaron de plano las versiones que mencionaban una posible actividad magmática, ya que se trata de una región que no presenta registros de actividad volcánica reciente desde hace millones de años.

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