Eran las 15:30 cuando Sebastián y su familia se encontraban construyendo un fogón en su lote, ubicado sobre la calle Tirso López, cuando observaron que un incendio había comenzado en el terreno que se encuentra al lado. Las llamas se empezaron a expandir por el viento y la gran cantidad de pasto seco que había en la zona por lo que el vecino decidió llamar a Bomberos Voluntarios mientras sus familiares tiraban agua y tierra para tratar de controlar el incendio.
El correr de los minutos hizo que se sumaran más vecinos debido a que las llamas llegaron a otro predio y amenazaba con alcanzar uno de los galpones de la empresa de seguridad industrial “Almacenes Patagonia”.
Uno de los lotes tenía panales que albergaban, según los vecinos, más de cinco mil abejas y se generó temor de que el enjambre se pusiera agresivo debido al humo y atacara a las personas que se encontraban en el lugar.
El Destacamento 1 de Bomberos Voluntarios envió sus equipos al lugar. Sin embargo, las primeras tres autobombas no fueron suficiente por lo que también colaboró el Cuartel Central con un equipo.
Los voluntarios no solo tuvieron que luchar contra las fuertes ráfagas y el pasto seco sino que también tuvieron que ingeniárselas para ingresar a uno de los lotes debido a que su propietario no se encontraba.
En consecuencia, los bomberos cortaron parte de la reja para poder fabricar una entrada y apagar las llamas.
La gran cantidad de humo llamó la atención de los automovilistas que pasaban por la ruta Nacional 3 por lo que rápidamente se comenzó a llenar de personas que querían observar.
Frente a la multitud de curiosos, personal policial de la Seccional Tercera decidió cortar el paso para que los bomberos pudieran trabajar con tranquilidad y evitar que se produjera algún inconveniente teniendo en cuenta la gran cantidad de humo.
Las llamas no solo consumieron todo el pasto seco que se encontraba en los lotes sino también los árboles y algunos materiales de la empresa de seguridad industrial como costosos rollos de cables de alta tensión.
El viento no solo amenazaba con que las llamas llegaran al galpón de la empresa de seguridad industrial sino también a las camionetas que estaban estacionadas a metros del incendio.
Los trabajos se extendieron por más de una hora y media por lo que se tuvo que buscar una alternativa para lograr que el incendio no se propagara más allá de los dos loteos alcanzados.
Es que los habitantes del sector temían que el viento hiciera que las llamas continuaran expandiéndose.
Las dotaciones se retiraron del sector recién cerca de las 17 después de comprobar que no existía peligro de que las llamas se reavivaran.