Alrededor de las 16 horas de ayer, con una jornada agradable para disfrutar al aire libre, hubo una gran concurrencia a la playa de Km 3.
Allí un grupo de jóvenes advirtió la presencia de un lobo marino y movilizados por la curiosidad se acercaron hasta él para poder sacarles fotos y constatar que estuviera en buenas condiciones.
Ariana, una de las personas que estaba en el lugar indicó a El Patagónico que "primero pensamos que estaba lastimado por cómo se movía pero nos acercamos y vimos que no tenía nada, hasta se ponía para las fotos", relató a través de WhatsApp donde envío un video del especial momento.