Dos chicos de cuatro y cinco años fueron encontrados llorando y desorientados al costado de una ruta rural en Portugal después de haber sido abandonados en medio de un bosque bajo una falsa promesa: encontrar un juguete escondido. El caso derivó en una investigación internacional y terminó con la detención de la madre de los menores y su pareja, un exgendarme francés que lanzó gritos delirantes ante la prensa cuando era trasladado por la Policía.
El episodio ocurrió en la zona de Monte Novo do Sul, dentro del municipio portugués de Alcácer do Sal, a unos 100 kilómetros al sur de Lisboa. La noche del 19 de mayo, una pareja que circulaba por la Ruta Nacional 253 vio a los niños caminando en estado de pánico en medio de la oscuridad y decidió detenerse para asistirlos.
Los hermanitos llevaban pequeñas mochilas con una muda de ropa, una botella de agua, una galleta y algunas frutas. No tenían documentación. Durante las primeras conversaciones con quienes los rescataron, relataron que su madre les había vendado los ojos y les dijo que participaban de un juego para encontrar un juguete en el bosque. Cuando se quitaron las vendas, ya estaban solos.
La denuncia por la desaparición de los chicos había sido realizada días antes en Francia por el padre, residente en Colmar, quien contaba con un régimen de visitas supervisado. La mujer, identificada como Marine R., de 41 años, había salido del país con los menores y cruzado ilegalmente la frontera entre España y Portugal por la zona de Bragança.
La alerta emitida por las autoridades portuguesas se conectó rápidamente con una orden de arresto europea ya activa desde Francia. Tras varios días de búsqueda, la Policía localizó a la mujer y a su compañero, Marc B., de 55 años, mientras estaban en una cafetería de la ciudad de Fátima.
La investigación también puso el foco sobre el perfil de los acusados. Según trascendió, Marine R. se presentaba en redes sociales como sexóloga especializada en dinámicas corporales y atención al trauma. Marc B., por su parte, había integrado la gendarmería francesa hasta 2010 y, de acuerdo con medios de ese país, difundía contenido antisemita y teorías conspirativas en internet.
El comportamiento de ambos durante el proceso judicial aumentó todavía más el impacto del caso. Autoridades portuguesas describieron una actitud “retraída” y de “total indiferencia” frente a la situación de los chicos. Al ingresar al juzgado de Setúbal, el hombre gritó dos veces “¡Te quiero!” en francés dirigido a su pareja, mientras ella caminaba tarareando una melodía. Horas después, cuando era retirado en una camioneta policial, Marc B. volvió a llamar la atención al gritarles a los periodistas: “¡Portugal Armagedón!”.
El tribunal ordenó prisión preventiva para ambos. La causa incluye cargos por abandono y maltrato infantil, mientras que el exgendarme también quedó imputado por agresión agravada contra uno de los menores.
Los niños permanecen bajo resguardo de una familia de acogida francesa en Lisboa, en coordinación con la Embajada de Francia, mientras avanzan los trámites judiciales para su restitución al hogar paterno.