Fue sorprendente la aparición del felino que ocurrió ayer en Diadema y como una de las consecuencias de la poca circulación de gente por la cuarentena.
Efectivos policiales recibieron una llamada durante la madrugada, por el animal que ingresó al patio de una vivienda de la calle Río Grande y se lanzó sobre el automóvil de la familia.
El felino se fue, pero dejó rastros en el suelo y en el automóvil del vecino, un Volkswagen Bora, que se encontraba estacionado en la afuera de la vivienda, según detallaron a El Patagónico.
Este tipo de animal salvaje es la tercera vez que había fue visto por la zona; es que a principio de la cuarentena había estado en el sector de la Iglesia, y después en cercanías de las calles Colhué Huapi y Río de La Plata, donde funcionan las oficinas de Covidiar.
Horas después los dueños de la casa se dieron cuenta de la presencia del felino y aviaron a los agentes policiales que fueron hasta la zona y recomendaron a los vecinos que “presten atención en las horas nocturnas, cuiden a sus mascotas, y ante cualquier situación den conocimiento”.