Una tarántula entre los runners

Suelen salir en los amaneceres y atardeceres cuando la temperatura comienza a bajar. Son conocidas como "arañas lobo", o "pollito". Tienen grandes patas y pelos y si pican, producen lesiones de tipo urticante que puede llegar a inflamar la zona.

Valeria y Nelson entrenan todos los días en los cerros de la región. Calzado adecuado, mochila, gorra y un botiquín son algunos de los elementos infaltables en sus entrenamientos. Saben que las altas temperaturas en las zonas más alejadas de la ciudad implican situaciones inesperadas.

Su entrenamiento en el sector conocido como “La laguna”, cerca del barrio Diadema Argentina, es cotidiano. El lunes, las altas temperaturas hicieron que tuvieran que descansar para refrescarse. Ese momento sirvió para estirar y fotografiar el paisaje. La tranquilidad de la zona se vio interrumpida cuando los corredores observaron una araña, parecida a una tarántula. Su tamaño los sorprendió y la fotografiaron.

Según Alejandra Sandoval, jefa de la División Zoonosis del Area Programática Sur, hay dos especies de esas dimensiones en la región: arañas lobo y pollito. Se caracterizan por tener grandes patas, muchos pelos y generar lesiones de tipo urticante que producen una inflamación en la zona del ataque.

“Hay que asistir a la guardia para que te evalúe un médico si uno sufre un ataque. Si uno puede traer la foto del ejemplar que lo picó es mucho más fácil para abordar el accidente y así tomar una definición de criterio clínico. Por eso se hace un trabajo transdisciplinario. Lo importante es identificar para saber si hay que usar o no el antídoto”, recomendó Sandoval en diálogo con El Patagónico.

Este tipo de animal ponzoñoso suele salir de sus guaridas en los atardeceres o amaneceres ya que con las altas temperaturas permanece escondido para protegerse del sol. No son especímenes que suelen encontrarse en las viviendas pero desde el Area Programática Sur advirtieron que los fuertes vientos pueden hacer que se desplacen hacia zonas urbanas.

“Hemos encontrado algún espécimen en los domicilios. El factor climático juega un papel importante por los fuertes vientos y las altas temperaturas que estamos atravesando. Todo eso está asociado a que se encuentren ejemplares dentro del domicilio. Incluso hemos tenido llamados para que vayamos a retirar una yarará ñata dentro de un domicilio”, sostuvo Sandoval.

Es que en la región también se encuentran animales ponzoñosos como alacranes, yararás ñata y arañas “viudas negras”.

SIN ATAQUES REGISTRADOS

Pese a que no ha habido accidentes en relación a personas, Sandoval manifestó que ante algún ataque se debe recurrir al Hospital Regional. “Los animales más comunes son los alacranes. Si te llegan a picar los alacranes de nuestra zona no es necesario el uso de antídotos. Son animales que si bien son venenosos, no causan un daño severo. Igualmente todo ataque tiene que ser tratado en la guardia médica del Hospital”, destacó.

“Lo que sí requiere de importancia médica sanitaria, es decir el uso de antídotos, son los ataques de la araña viuda negra y de la yarará ñata. Esta última muerde si se siente amenazada. No son muy agresivas de ir a atacar porque sí”, describió.

En cambio, las “viudas negras” no se logran percibir a simple vista. “Uno, cuando está en su actividad recreativa al aire libre o jardinería, o directamente está jugando los chicos y deja sus elementos como guantes, camperas, zapatillas, lo más recomendable es sacudir todas sus prendas para evitar este tipo de accidentes”, aseveró.

En este sentido, la jefa de la División Zoonosis del Area Programática Sur subrayó que hace dos años que no se registran accidentes a nivel regional. “Hace un par de años atrás había accidentes de alacranes. En segundo orden de viuda negra y en tercer lugar están los casos de yarará ñata, pero es más fácil percibir a la yarará. Es mucho más difícil con la viuda negra que es muy chica y que llega a medir entre 8 y 9 milímetros”, aseguró.

Fuente:

Notas Relacionadas

Dejá tu comentario

Las Más Leídas del Patagónico