Miguel, un vecino del barrio Abel Amaya, denunció que en la esquina de las calles Juan Manuel de Rosas y Blas Rodríguez, se formaron lagunas de aguas servidas, lo cual emana olores nauseabundos, generando diversos focos infecciosos.
En este sentido, señaló a El Patagónico que ya hicieron el reclamo correspondiente a la SCPL y a la Municipalidad pero hasta el momento no han recibido ninguna respuesta.
Asimismo, aclaró que en el barrio se han dado en el último tiempo numerosos casos de gastroenterocolitis y son los mismos médicos los que asociaron este problema a las aguas servidas. "Cuando pisamos esas lagunas entramos los gérmenes a nuestras casas", dijo.
Finalmente, Miguel recordó que se le pidió a la Municipalidad un camión chupa para subsanar las lagunas pero la respuesta fue que no les correspondía. "Eso es responsabilidad de la SCPL. Parece que a Medio Ambiente y Bromatología tampoco les corresponde hacer nada al respecto. Se tiran la pelota unos a otros", puntualizó.