17 años para Solís y 7 para Kesen

Una pena de 17 años para Sergio Solís y de 7 años para Nadia Kesen fue lo que resolvió el tribunal de juicio por unanimidad. Así lo informó ayer el juez Mariano Nicosia, quien explicó que entre los fines que persigue el proceso penal está lograr que las consecuencias jurídicas del delito no tengan mayor impacto en las víctimas que las que el delito mismo causó. Lo planteó en referencia a la niña que fue objeto de disputa judicial entre su padre –la víctima– y su madre –condenada como partícipe secundaria del homicidio–. Las defensas anticiparon que apelarán.

El tribunal que presidió el juez Mariano Nicosia y que se completó con los magistrados Daniela Arcuri y Jorge Odorisio dio a conocer ayer la parte resolutiva de la sentencia del juicio de cesura al que fueron sometidos Sergio Andrés Solís y Nadia Dahlel Kesen, tras haber sido condenados como autor material y partícipe secundaria, de manera respectiva, del homicidio simple y agravado por uso de arma de fuego de Domingo Expósito Moreno, el cual ocurrió el 25 de junio de 2014.
En ese contexto y tras enumerar los atenuantes y agravantes que se tuvieron en cuenta para cada uno de los condenados, se fijó la pena de 17 años de prisión para el autor material y de 7 años para la partícipe secundaria del mismo delito.
Con respecto a Solís el tribunal detalló como agravante la naturaleza de la acción emprendida, la planificación del crimen, el medio empleado para cometerlo –un revólver Magnum 44-, el peligro causado a terceros por el riesgo a los vecinos y a la pareja de Expósito Moreno, Carolina Gayá, quien se encontraba con su pequeño hijo.
El tribunal también tuvo en cuenta la extensión del daño causado por la pérdida de la figura paterna de la hija de Kesen y el incumplimiento de la Justicia para restituir a la menor de edad a España. Como atenuantes, en tanto, consideraron la falta de antecedentes penales de Solís y que es padre de tres niños pequeños. Al respecto, se entendió que la trascendencia de la pena hacia terceros "es mínima".
CUESTION DE FAMILIA
Los jueces consideraron que el mayor agravante está dado por la extensión del daño causado a la niña y a las condiciones personales de la condenada. Y en tal sentido se afirmó que fue acreditado a lo largo de todo el debate que "la niña habrá de soportar el irremediable dolor de la pérdida de su figura paterna y, a la vez, de enfrentar la cruda verdad de conocer que en aquella trágica muerte resultó involucrada su madre, participando de la ejecución que hubo de realizar por mano propia su pareja".
"Esta sola circunstancia, pese a los dichos de la psicóloga de la menor, envuelve un daño psíquico inconmensurable a una niña que se encuentra en proceso de formación de su subjetividad", agregó el presidente del tribunal.
Nicosia reconoció que le harían un "flaco favor" a la niña si a su desgracia le sumaran mayor dolor "desposeyéndola de su madre por un tiempo excesivo como lo requirieron los acusadores".
Al justificar el alejamiento de la pena reclamada por los acusadores -10 años el fiscal y 22 años el querellante-, el magistrado explicó que el proceso penal, amén de la averiguación de la verdad y la aplicación de la ley, persigue otros fines y entre ellos está "lograr que las consecuencias jurídicas del delito no tengan mayor impacto en las víctimas que las que el delito mismo causó".
Una vez que se conocieron las penas, se informó respecto a las medidas de coerción de los condenados. En tal sentido se confirmó el mantenimiento de la prisión preventiva de Solís, como así también el arresto domiciliario de Kesen hasta que la sentencia se convierta en cosa juzgada.

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