A punto de cumplir 86 años la CGT recupera su unidad

Pese a que algunos gremios anticiparon su ausencia en rechazo a la conformación de un triunvirato, si los planes se ajustan a lo que ya acordaron Hugo Moyano, Luis Barrionuevo y Antonio Caló, como líderes de las tres CGT que desaparecen, esta tarde la nueva conducción de la central unificada quedará en manos del dirigente marítimo Juan Carlos Schmid, de Héctor Daer, de la Sanidad, y de Carlos Acuña, representante de las estaciones de servicio.

Un día antes de la realización del congreso normalizador que determinará que la CGT vuelva a ser una sola, diversas organizaciones anticiparon ayer su ausencia en el estadio de Obras Sanitarias, en Buenos Aires, en rechazo de la decisión de que la central sea conducida a través de un triunvirato en esta nueva etapa que se inaugurará hoy.
Si los planes se ajustan a lo que ya acordaron los líderes de las tres CGT que desaparecen (las de Hugo Moyano, de Luis Barrionuevo y Antonio Caló), la nueva conducción de la central unificada quedará en manos del marítimo Juan Carlos Schmid; Héctor Daer, de la Sanidad y Carlos Acuña, de estaciones de servicio.
Pese a la casi segura consagración del terceto, la "unidad" de la CGT se vería condicionada por la falta de adhesión de los gremios "autoconvocados" que lidera el ruralista Gerónimo Venegas.
Las 68 organizaciones que respaldan la candidatura del "Momo", más las casi 50 organizaciones que apoyarían la consagración del ferroviario Sergio Sasia, como candidatos únicos a la secretaría general de una única CGT, ya decidieron su abstención y por eso ya avisaron que no concurrirán a Obras.
Venegas fue más lejos y envió cartas-documento a los sindicatos confederados y al propio Ministerio de Trabajo para advertir que impugnará "un Congreso nulo de nulidad absoluta", según dijo.
Sin embargo, Venegas, afín a la administración Macri y también jefe de las 62 Organizaciones Gremiales (brazo político del sindicalismo peronista), se cuidó mucho de aclarar que su sector no aspira a reeditar la formación de una central obrera paralela.
El Movimiento de Acción Sindical Argentino (MASA) de Jorge Viviani, Sasia, Osvaldo Iadarola, Guillermo Moser, Alberto Roberti, Ricardo Pignanelli y Norberto Di Próspero, entre muchos otros, rechazó la convocatoria sobre la base de "la ausencia total de debate para determinar una agenda programática con ejes claros y concretos a fin de estructurar un proyecto definido de país".

TRIUNVIRATO
Así, a poco más de un mes de cumplir 86 años de su fundación, la CGT volverá hoy a ser una sola y conducida por un triunvirato de secretarios generales que liderará sus destinos en una primera etapa, cerrando un espacio de desacuerdos internos que se prolongó más de cuatro años.
La central obrera fue fundada el 27 de setiembre de 1930, a poco del golpe militar que desalojó al presidente constitucional, Hipólito Yrigoyen; la primera de las veces que las Fuerzas Armadas tomarían el poder a la fuerza, dejando a la Argentina un desgarrador saldo de detenidos, torturados, asesinados y desaparecidos.
Los primeros pasos de la central fueron impulsados por gremialistas socialistas, comunistas y combativos, siendo su primer secretario general Luis Cerrutti; según un primer padrón de la época la CGT representaba a casi 130.000 trabajadores.
No obstante, recién comenzó a funcionar orgánicamente como central obrera tiempo después, para empezar un recorrido de más de 80 años; en cualquier caso, la central que nuclea hoy a la casi totalidad de los sindicatos en la Argentina, varias veces se partió en dos y hasta en tres centrales obreras.
Ocurrió en 1935 cuando a causa de la división, nacen la CGT Independencia, de socialistas y comunistas; y la CGT Catamarca, que nucleaba a los más combativos.
Tras un período de acercamientos y alejamientos, en 1942 vuelven a diferenciarse y surgen dos centrales.
Ambas CGT tienen en su ADN al socialismo, una de ellas dirigida por José Domenech y la otra por el municipal Francisco Pérez Lleirós. Este último contaba además con los gremios comunistas de la construcción y la carne, y con la Confederación General de Empleados de Comercio, conducida entonces por un dirigente que cobraría gran relevancia en los años del peronismo: Angel Borlenghi.
Los socialistas dominaron mayoritariamente el espectro sindical desde la fundación de la CGT, pero con la llegada del general Juan Domingo Perón a la secretaría de Trabajo y Previsión, los gremios se encolumnaron tras el hombre que comenzó a dignificar a los trabajadores, otorgándoles conquistas que antes no tenían.
El sindicalismo y los trabajadores comenzaron a gozar así de una serie de reivindicaciones y beneficios, la mayoría de los cuales se mantienen a pesar de los retrocesos impuestos por los periodos de dictadura y también durante algunos gobiernos democráticos.
La fecha de hoy para celebrar el congreso unificador se eligió porque coincide con un nuevo aniversario del renunciamiento de Eva Perón a su candidatura a la vicepresidencia, en 1951.

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