Gendarme asesinado habría sido torturado diez días antes de la explosión de su casa

Un tenebroso manto de misterio rodea el caso de la explosión y posterior incendio de una vivienda del barrio APAP de Río Gallegos que se produjo en la madrugada del miércoles, cuando se halló el cuerpo calcinado y maniatado de un gendarme retirado. Horas más tarde se produjo la muerte de otro hombre que estuvo en ese lugar, como consecuencia de quemaduras en sus vías respiratorias y un paro cardíaco.

Caleta Olivia (agencia)
El techo que voló por el aire cayó en la calle debido a un escape de gas que se produjo de manera intencional, en tanto las llamas arrasaron con el interior de la casa, en cuyas paredes de exteriores alguien había pintado con aerosol las palabras "violín" y "violador".
Además, el cuerpo del ex miembro de la fuerza de seguridad de 68 años, identificado como José Ricardo Ramírez Díaz, fue hallado en el baño con sus piernas atadas con una cadena e incluso le faltaba un brazo.
Luego, a Horacio Zotelo, un vecino de 40 años que vivía frente a esa casa, lo encontraron gimiendo de dolor en la calle, con su rostro quemado. Más tarde falleció en el Hospital Regional debido a que sufrió un paro cardíaco y tenía graves quemaduras en sus vías respiratorias, siendo el principal sospechoso del crimen que luego le costó a él la vida.
Sobre este caso el diario Tiempo Sur, citando fuentes confiables, señaló en su edición de ayer que la autopsia determinó que el cuerpo de Ramírez presentaba signos de haber sido torturado y que su muerte pudo haberse producido diez días antes del estallido de la casa, coincidentemente con el tiempo en que otros vecinos dejaron de verlo.
En cuanto al cuerpo de Zotelo, se supo que los médicos forenses continuaban realizándole otros estudios, a pesar de que ya se establecieron las causas de su deceso.

DETENCION
DE UNA MUJER
El móvil del homicidio del gendarme habría sido el robo, ya que los vecinos habrían visto a Zotelo saliendo de la casa de Ramírez con bolsas en horas de la madrugada del mismo miércoles.
El domicilio del presunto victimario fue allanado posteriormente en dos ocasiones y se hallaron elementos que pertenecían a Ramírez, no descartando que el presunto homicida haya protagonizado un robo hormiga durante varios días.
La policía también detuvo a la mujer de Zotelo (cuya identidad no trascendió), ya que ella habría ocultado en la vivienda que ambos compartían prendas de vestir del gendarme, tratándose de una remera y un buzo.
Ayer estaba previsto que fuera trasladada al Juzgado de Instrucción Nº2, a cargo de Valeria López Lestón, quien la indagaría para establecer si puede aportar más datos de lo sucedido, ya que se presume que tiene conocimiento del hecho.

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