Un muerto y cuatro heridos al desbarrancarse una camioneta

El lamentable saldo de una persona muerta y otras cuatro con heridas de distintas consideraciones –entre ellos un niño– fue el saldo de un accidente de tránsito que se produjo sobre las últimas horas de la tarde de ayer. Los protagonistas habían practicado deportes. En una camioneta 4 x 4 circulaban por los caminos de cornisas que rodean el barrio Saavedra y se desbarrancaron.

El hermano de la víctima fatal que tuvo el accidente fue quien descendió, con sus piernas lastimadas, hasta la primera vivienda que encontró en el barrio Saavedra. Allí le pidió auxilio a una mujer que estaba pintando su casa y desde ese domicilio se realizaron los primeros llamados durante los primeros minutos que pasaron de las 20: policía, ambulancias, Bomberos Voluntarios y Defensa Civil tomaron conocimiento y se dirigieron al lugar.

Con extrema dificultad, por caminos cortados que existen al costado del Parque Saavedra, se logró aproximarse con vehículos unos 500 metros. Los rescatistas y El Patagónico llegaron hasta ese sitio. La camioneta siniestrada, una Volkswagen Amarok (dominio MXA-074) quedó a mitad del cerro, destruida por los tumbos que fue dando mientras caía desde el deteriorado camino de cornisas que desafortunadamente eligieron los protagonistas del hecho para regresar a su barrio.

En la camioneta viajaban Roberto Santana -que fue quien perdió la vida-, su hermano Rodrigo Santana, Javier Alejandro Díaz, Martín Villaroel y su hijo de 9 años. La criatura y su padre, quien acusaba fuerte dolores en el pecho y tenía dificultades para respirar, fueron los primeros en ser trasladados por la ambulancia. El chofer, en tanto, fue bajado desde la incómoda posición en una camilla. Si bien no presentaba lesiones graves visibles y estaba consciente, los rescatistas optaron por atarlo a la camilla y cargarlo cuesta abajo.

A todo esto, el hermano del fallecido se encontraba en estado de shock producto de la indeseable situación, la cual se acrecentaba ante la pérdida de los celulares y el desconocimiento de los teléfonos de sus familiares para anoticiarlos de la tragedia.

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