La causa que investiga la muerte de Angel Lopez volvió a sumar tensión pública luego de un mensaje difundido por Roberto Castillo, abogado querellante de la familia del niño de 4 años fallecido en Comodoro.
A través de una historia publicada en Instagram, el letrado apuntó contra las versiones que comenzaron a circular en torno a una posible enfermedad preexistente y aseguró que existe una intención de influir sobre la opinión pública. “Mañana van a ser testigos de la creación de un relato ficticio destinado a manipular la opinión pública en la causa de Angel”, escribió.
Castillo sostuvo además que intentan instalar “una versión distorsionada del brutal asesinato de Angelito” y cuestionó al sistema judicial. “A Luis y a Lorena el sistema y los asesinos le arrebataron lo más preciado con mentiras. No conformes con eso, ahora buscan mentirle a toda la sociedad”, expresó.
Mientras tanto, el Ministerio Público Fiscal ya recibió los resultados de los estudios histopatológicos practicados sobre el cuerpo del niño. Ahora, el análisis quedó en manos del Cuerpo Médico Forense, que deberá informar en los próximos días a los fiscales Cristian Olazabal y Facundo Oribones, además del querellante Roberto Castillo, si las pericias permiten establecer con precisión la causa de muerte.
La investigación contempla distintas posibilidades. Una de ellas es que los resultados respalden el informe preliminar de la autopsia, en el que se mencionan más de 20 traumatismos en distintas partes del cráneo y una hemorragia fatal. Otra alternativa es que el análisis forense abra nuevas interpretaciones sobre el fallecimiento.
Según la Fiscalía, los hechos ocurrieron entre el 1 y el 5 de abril, período en el que Angel permanecía bajo el cuidado de su madre, Mariela Altamirano, y de la pareja de ésta, González. La acusación sostiene que el hombre le habría provocado múltiples golpes en la cabeza, lesiones que derivaron en su muerte el 6 de abril.
La causa fue calificada provisoriamente como “homicidio simple” para González y “homicidio agravado por el vínculo” para Altamirano, ambos en carácter de coautores. Para los investigadores, las agresiones habrían sido ejecutadas por González y la madre no intervino para impedirlas.
Durante la audiencia de apertura, la defensa de González, encabezada por Alejandro Varas y María de los Ángeles Garro, cuestionó la acusación y sostuvo que la inflamación cerebral podía responder a distintas causas. En el mismo sentido se pronunciaron las defensoras de Altamirano, Vanesa Vera y Luciana Risso, quienes señalaron que los golpes no presentaban manifestaciones externas visibles.
Ambos imputados continuarán en prisión preventiva hasta el 14 de octubre, fecha en la que vencerá el plazo de seis meses fijado para la investigación preliminar.