Abusaron de su bebé, se lo quitaron y relató el calvario que vive hace ocho meses

La Radio Abierta realizada en el marco del paro nacional de mujeres dejó una serie de relatos duros de mujeres de la ciudad que sufrieron en carne propia la violencia machista. Uno de los discursos más duros fue el de la joven madre de un bebé de apenas siete meses que fue abusado. Madre e hijo pasaron por el calvario del abuso, la estigmatización y ahora el hecho de permanecer separados. Compartimos su relato.

Ayer, la madre del pequeño abusado en el barrio LU4, rompió el silencio y contó cómo vivió desde su lugar uno de los casos más aberrantes que dejó este 2018. El miércoles 28 de marzo ingresó a la guardia del Hospital Regional un pequeño de siete meses con lesiones de abuso. Por el hecho quedó detenido A.E.O. de 31 años quien aún permanece tras las rejas. El caso conmocionó a la ciudad por algunas semanas, pero desde entonces la que sufre día a día es la madre del pequeño quien permanece preocupada por su lenta recuperación y vive alejada se su hijo en el marco del proceso judicial vigente.

Ayer en el corazón de la Plaza Kompuchewe, relató su calvario, cuestionó el rol de los medios que utilizaron el caso para vender y pidió por recuperar los vínculos con su hijo.

Su discurso:

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“Estoy acá para mostrar que la sociedad en la que vivimos sigue permitiendo abusos a mujeres y niños. Hablo porque no quiero esconderme, no tengo porqué, hablo porque la palabra crea realidad. Emito palabras porque él no puede. Mi hijo, quien fue víctima del horror y de la violencia de quien dicen es un hombre... ´para mí seguirá siendo un inclasificable en cualquier especie, alzo la voz porque se le robó la inocencia a mi hijo de siete meses.

Grito porque los medios inescrupulosos, usaron su nombre. Mi hijo bajó al infierno y gracias a todos mis ancestros sigue vivo, me exaspero porque estigmatizaron, vendieron y escribieron en redes la desgracia ajena. Me levanto porque nadie pudo ponerse en los zapatos de una madre soltera, sola y sin familia que le fue vedada la entrada a su barrio. Vecinos que se decían solidarios, amantes de las buenas costumbres y los animales. ¿Quiénes son? ¿protectores de la moral? ¿defensores de niños? Si callaron cuando mi hijo lloraba y no me lo dijeron. ¿Quiénes son los que me pidieron explicaciones cuando realizaba la denuncia en estado de shock?, me arrepiento porque buscando la ayuda de un ser despreciable, por creer en la sociedad, en un ser despreciable que creía un amigo, al que le di una mano cuando no lo ayudaba ni su familia, mis decisiones repercutieron en mi niño por creer en un lobo vestido de cordero.

Ahora sufro desde hace ocho meses al estar separada de mi única familia, mi bebé. Sufrió una odisea que no se merecía, sigo en pie para concientizar a otras mujeres, confiemos en la sororidad y en las matrias.

Confiemos en nosotras mismas que somos increíblemente grandiosa, sigo viva y ante todo mi hijo sigue con vida. Sigo en pie de lucha porque mi pelea recién comienza, y mi idioma no es la derrota, sigo luchando porque creo que soy mejor madre cada día y estoy preparada para tener y cuidar a mi hijo.

Tengo hermanas que me escuchan, me permiten contar el horror de mi bebé que sobrevivió y decirlo desde mis propias palabras no desde la prensa y de las redes machistas que acusan a las mujeres. Se ríen cuando se dice de manera machista: “la mató por dar un mate frío”, “la violó porque era un mariconcito, le pegó porque se lo merecía era una turra”.

Unamuno decía sobre la solidaridad y las matrías descansa la sociedad, escuchemoslo y sigamos alzando la voz”.

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