En el ámbito laboral de una empresa de seguridad, el superior convocaba a su oficina a la empleada para realizarle “tocamientos”. Fueron tantos, que la víctima perdió la cuenta. La Cámara confirmó la condena a 8 meses del depravado. Fue en Trelew.
Jessica Martinelli fue víctima de un amigo de la familia cuando tenía 9 años. A los 15 logró denunciar lo que sufrió y una década después participó del operativo para detener a su atacante. “Fui yo quien cerró la puerta de la celda. Y realmente fue como el final de un ciclo muy doloroso”, sostuvo.