Acto de desagravio

Es el que dice haber realizado, por su cuenta y cargo, la periodista Marina Pérez Botel, quien cansada de "pasar frente al hospital" y ver el mural con el que se aludía a la colaboración que tuvo parte de la Iglesia con la pasada dictadura, decidió blanquearlo.
Acompañando las fotos del "anti escrache", Pérez Botel asegura que "la tolerancia es la base de la convivencia. Con respeto. Incitar al odio religioso no es bueno para una sociedad".
Se trata de un caso curioso porque recientemente hasta el propio Papa Francisco pidió perdón por el silencio oficial de la Iglesia ante la dictadura. Es decir que estamos ante un caso enmarcado dentro de la clásica frase "es más papista que el Papa".

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