Ante el fracaso de Rovella, Pecom se hará cargo de Manantiales Behr

Finalmente, YPF transfirió el 100% del yacimiento y su infraestructura de transporte. Rovella no pudo cumplir con los requisitos de base.

El Directorio de YPF oficializó este miércoles el traspaso del 100% de la concesión de explotación convencional del área Manantiales Behr a la empresa Pecom Servicios Energía S.A.U. La operación se concretará de forma directa e indirecta a través de su afiliada, San Benito Upstream S.A.U., marcando un cambio de rumbo en el proceso de desinversión de activos convencionales de la petrolera bajo control estatal.

Tras la firma del acuerdo con YPF, Pecom Servicios Energía S.A.U. y su afiliada San Benito Upstream S.A.U. confirmaron que la incorporación de Manantiales Behr —al que calificaron como el segundo yacimiento convencional más grande del país— les permitirá alcanzar una producción total cercana a los 35.000 barriles diarios en la provincia de Chubut.

La compañía detalló que su estrategia se centra en la gestión de yacimientos maduros mediante la aplicación de técnicas de eficiencia operativa y recuperación terciaria. En este sentido, la operadora prevé una gestión integrada junto a los activos El Trébol–Escalante y Campamento Central–Cañadón Perdido. Según el comunicado de la firma, este esquema busca generar sinergias logísticas y técnicas para incrementar la producción y optimizar los costos operativos en la región.

Respecto a la continuidad de las actividades, la empresa manifestó que trabajará de manera coordinada con las autoridades provinciales, locales y los gremios del sector para garantizar una transición ordenada y una operación segura. Asimismo, recordaron que el cierre definitivo de la operación permanece sujeto al cumplimiento de aprobaciones y condiciones precedentes habituales en este tipo de contratos.

Horacio Bustillo, CEO de Pecom, señaló que esta adquisición es un paso decisivo en la estrategia de la firma. El directivo afirmó: “Manantiales Behr no solo nos aporta escala: nos permite consolidar una plataforma de upstream con enorme potencial y con foco en lo que sabemos hacer: operar con excelencia, aplicar disciplina operativa y de capital, y maximizar el valor de yacimientos maduros con tecnología y conocimiento”. Agregó además que la intención es construir una compañía con capacidad de crecimiento en la producción propia de hidrocarburos.

Por su parte, el presidente del Directorio de Pecom, Luis Perez Companc, vinculó la inversión con un compromiso de largo plazo en el sector energético nacional. “Este es un momento muy especial: junto con mis hermanas Rosario y Pilar, sentimos un enorme orgullo de ver a PECOM dar este paso tan importante, consolidándose como uno de los principales actores del país en la producción de petróleo, honrando su historia y proyectándose hacia el futuro. Esta inversión refleja nuestro compromiso de largo plazo con la Argentina y con el desarrollo de una industria energética sólida, moderna y competitiva”, destacó el directivo.

EL FRACASO CON ROVELLA

El trato entre YPF y Pecom surge luego de que fracasara el intento previo de transferencia a la firma Limay Energía S.A., perteneciente al Grupo Rovella Capital. Según informó YPF, el proceso de venta original quedó sin efecto al “no verificarse las condiciones necesarias para el cierre de la transacción, producto de incumplimientos por parte del oferente”.

La salida de YPF de Manantiales Behr, el último activo de relevancia que la operadora conservaba en la cuenca del Golfo San Jorge, había sido anunciada inicialmente en enero de 2026. En aquel momento, la oferta de Rovella Capital se impuso en la licitación con una propuesta de USD 575 millones, cifra que superaba por más de USD 150 millones a las presentaciones de sus competidores inmediatos, entre ellos la propia Pecom.

Sin embargo, el grupo comprador no logró estructurar el esquema de financiamiento requerido para ejecutar el desembolso inicial. El acuerdo establecía el pago del 60% del monto total (aproximadamente USD 345 millones) al momento del cierre de la operación, mientras que el saldo restante debía cancelarse en un plazo de 12 meses.

Fuente:

Notas Relacionadas

Dejá tu comentario

Las Más Leídas del Patagónico