Bosque Petrificado de Jaramillo

Hace 150 millones de años este desierto de escasa vegetación albergaba árboles gigantescos cuya muestra de la evolución quedaron petrificados. Con el tiempo este magnífico sitio arqueológico fue protegido y se le dio carácter de Parque Nacional, que está abierto todo el año de forma gratuita.

A tan solo 313 kilómetros de Comodoro Rivadavia se encuentra el Bosque Petrificado de Jaramillo, en la vecina provincia de Santa Cruz. Para llegar se debe tomar la Ruta Nacional 3 hacia la Ruta Provincial 49. Son aproximadamente cinco horas de viaje en auto.

Se trata de uno de los sitios arqueológicos más importantes de Argentina y donde se encuentran algunas de las muestras más grandes y mejor preservadas de bosques petrificados.

Cabe destacar que el fenómeno se produce cuando la madera de antiguos bosques paleolíticos es cubierta por distintas capas de sedimento, provocando que esta se descomponga. Sin presencia de oxígeno, la madera se fosiliza dejando en el terreno un testimonio de una época prehistórica. El monumento nacional Bosque Petrificado Jaramillo, es un buen ejemplo de este singular proceso.

Aproximadamente hace 150 millones de años, en el período Jurásico, la región del Parque Nacional Bosque Petrificado de Jaramillo, era un sitio sumamente húmedo donde abundaba la vegetación y se alzaban árboles gigantescos. Al inicio del periodo Cretácico se intensificaron los movimientos tectónicos y la actividad volcánica. Esto dio origen a la cordillera y a los cerros Madre e Hija, y terminó por sofocar a la mayoría de plantas del área con el paso de los años.

Los troncos, hojas, piñas y ramas que quedaron fueron cubiertos por sedimentos como ceniza y lava. Finalmente, los tejidos vegetales fueron remplazados poco a poco por silicio en un proceso de millones de años, dando lugar al monumento que se conocemos hoy en día.

Así fue que millones de años de evolución de la tierra convirtieron esta región, de un bosque templado de altos árboles de coníferas, en un desierto con escasa vegetación. Varios árboles petrificados se las arreglaron para conservarse en pie y con todas sus raíces en el mismo sitio que hace millones de años. Los más altos pueden llegar a medir hasta 35 metros de largo, y tener un tronco con un diámetro de tres metros. Se calcula que muchos de los arboles antes de petrificarse, tenían una edad biológica de por lo menos unos 1000 años.

El sitio es impactante y está considerado uno de los yacimientos fósiles más importantes del país porque allí se encuentran los árboles petrificados más grandes del mundo: algunos ejemplares llegan a medir 35 metros de longitud y tener hasta 3 metros como diámetro mayor.

En esta extensa área de 10.000 hectáreas no solamente se ven troncos. A pesar de ser un lugar casi desértico y muy ventoso, numerosa fauna habita el lugar. Se pueden ver guanacos, zorros colorados, pumas, maras, lagartijas, zorrinos, piches, ñandúes, choiques, águilas y martinetas.

Además, hace más de 10 milenios, el área fue asiento de poblaciones de cazadores-recolectores, cuyos testimonios son los diversos y numerosos tipos de asentamientos hallados: “picaderos” o talleres, campamentos base, enterratorios y canteras para la extracción de materias primas. Entre estas últimas, la madera fósil de araucarias de este parque era seleccionada para la fabricación de instrumentos de piedra.

Hoy se puede recorrer un sendero paleontológico peatonal guiado de unos dos kilómetros, apreciando grandes araucarias petrificadas. También hay una pequeña sala de interpretación. Se puede ir con vehículo propio o en excursión; en todos los casos conviene llevar agua potable y algo de comer, ya que el bosque se encuentra a más de 200 km de la población más próxima. El ingreso es gratuito y el horario de visita es estricto: de 10 a 20 horas. Hay camping, pero no tiene servicios y no está permitido pernoctar en toda el área. Es conveniente, además, llevar neumáticos de repuesto en los vehículos y mantener las ruedas bien infladas durante el trayecto para disminuir la posibilidad de pinchaduras e inconvenientes, debido a que el camino es de ripio.

El parque nacional Bosques Petrificados de Jaramillo anteriormente era un monumento natural, que se instituyó en 1954 para preservar la integridad de un exponente del proceso de petrificación sobre paleobosques de la Patagonia. En diciembre de 2012, se decretó la recategorización de esta área protegida bajo la figura jurídica de parque nacional.

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