Boy Scouts en bancarrota por miles de denuncias de abuso sexual

La organización, una de las mayores juveniles en los Estados Unidos tiene problemas económicos pero no por cuestiones de ventas o membresía sino por la alta cantidad de denuncias de abusos sexuales.

En un escándalo parecido al de la Iglesia católica, tomaron la decisión de declararse en bancarrota decisión con el objetivo de armar un plan de compensación de víctimas que permita a la organización de 110 años seguir adelante.

La solicitud ante la corte federal de bancarrotas en Wilmington, Delaware, pone en marcha la que podría ser una de las mayores y más complejas quiebras jamás registradas en Estados Unidos. Decenas de abogados reclamaron acuerdos en nombre de miles de hombres que dicen haber sufrido abusos hace décadas cuando eran niños exploradores a manos de exploradores mayores u otros líderes.

Según publica La Nación, los afectados aseguraron que no pudieron realizar sus demandas hasta una reciente modificación en la prescripción de delitos de varios estados. Al acudir a la corte, los Scouts pueden paralizar esas demandas por el momento. Pero en último término podrían verse obligados a vender parte de sus propiedades, incluidos campamentos y zonas de senderismo, para reunir dinero para un fondo de compensación que podría superar los mil millones de dólares.

Según lo publicado por el diario The New York Times, los Boy Scouts mantuvieron durante mucho tiempo archivos internos en su sede en Texas que detallan décadas de acusaciones que involucran a casi ocho mil agresores. La cifra puede ser mayor: varios abogados de los denunciantes advierten que en los últimos meses antiguos exploradores se presentaron para identificar a cientos de otros abusadores no incluidos en esos archivos.

Y pese a que esta noticia se conoce ahora, los problemas de los Boy Scouts existieron durante décadas. En un artículo de 1935 el periódico publicó que la organización tenía información sobre cientos de personas que habían sido líderes entre los exploradores y también etiquetados como "degenerados".

Las finanzas de los Boy Scouts sufrieron en los últimos años por un descenso en las inscripciones y los acuerdos extrajudiciales sobre demandas de abusos sexuales. Las cuentas empeoraron el año pasado después de que Nueva York, Arizona, Nueva Jersey y California aprobaran leyes facilitando que las víctimas de antiguos abusos presentaran demandas.

La bancarrota supone un giro para una organización que lleva generaciones como pilar de la actividad civil estadounidense y formando a futuros líderes. Alcanzar el rango de Águila fue un orgulloso logro que políticos, líderes empresariales, astronautas y otras personas pusieron en sus currículums y biografías oficiales.

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