“En el expediente, cada vez toma más forma el hecho de un enfrentamiento, un tiroteo contra los prefectos -advirtió Bullrich-. Tanto es así que las pruebas de presencia de pólvora tanto en las manos de Nahuel como de los otros dos que bajaron ese día de Mascardi dieron positivas. Es un dato contundente y algo que está en desarrollo. Nosotros seguimos sosteniendo eso pero será la justicia quien lo determine”.
En uno de los ingresos al escuadrón por la calle Frey, un grupo de 40 personas -muchos levantando carteles con fotos de Santiago Maldonado- repudiaron la visita de la funcionaria a Bariloche.
“¡Soy mapuche y soy la tía de Rafael Nahuel!”, vociferó María Nahuel agarrada a una de las rejas del edificio. “No se cuándo vamos a tener justicia pero vamos a seguir luchando”, gritó la mujer.
Bullrich también justificó el lento avance de la causa judicial. “La justicia está trabajando con los tiempos que toman las pruebas. La prueba demoró muchos meses y eso fue lo que más retrasó esta investigación. Hubo dificultades cuando se quisieron hacer las tareas de acercamiento para analizar el terreno”, dijo.
Sobre la extradición de Facundo Jones Huala a Chile, la funcionaria dijo que “permitió descomprimir la situación”.
“A partir de esta decisión del gobierno nacional, con las justicias provinciales y federales y las fuerzas de seguridad, ha habido un aislamiento de los grupos violentos de la comunidad mapuche. El fenómeno de los grupos violentos se ha reducido a su mínima expresión. Está muy aislado el fenómeno más violento”, insistió Bullrich.