La División Búsqueda de Prófugos de la Superintendencia de Investigaciones Federales de la PFA encontró al pedófilo Maximiliano Espinillo esta mañana mientras dormía en una casa chorizo de la calle Luis Sáenz Peña al 1.900, zona de Boedo, a pocas cuadras del hospital Garrahan.
Fue tras una investigación pedida por el Tribunal de Menores N°3 a cargo del juez Sergio Real y la UFECRI, la Unidad Fiscal Especializada en Investigación Criminal Compleja, a cargo del fiscal José María Campagnoli.
Así, lo arrestaron y se lo llevaron. El domicilio donde lo encontraron era, precisamente, su domicilio fiscal registrado ante la AFIP. Su idea era permanecer ahí oculto hasta que su condena prescriba.
La causa en contra de Espinillo, y por la cual fue condenado, había comenzado en 2010. La víctima que atacó era una menor de su propia familia.
La imputación fue maratónica: corrupción agravada por tratarse de una menor de 13 años de edad y mediante el empleo de amenazas, en concurso ideal con abuso sexual agravado por haber configurado un sometimiento gravemente ultrajante reiterado, ocasionando un grave daño en la salud física y mental de la víctima.
Ahora aguarda en la Superintendencia de Investigaciones Federales su remisión a la unidad penal que la justicia designe, para cumplir su condena.
Fuente: Infobae