A pocos días del inicio de la prestación del servicio de transporte urbano por parte de la empresa MR, comenzaron a surgir reclamos de los choferes por las condiciones en las que desarrollan sus tareas diarias.
En diálogo con El Comodorense, un conductor que solicitó mantener su identidad en reserva por temor a perder su empleo describió un escenario que calificó como "precario". Según relató, los trabajadores cumplen jornadas de hasta ocho horas sin contar con un espacio adecuado para descansar, con acceso limitado a sanitarios y sin una terminal fija donde finalizar sus recorridos.
De acuerdo con su testimonio, los relevos entre conductores dejaron de realizarse en una terminal y ahora se concretan en distintos puntos del recorrido, según las indicaciones de la empresa.
"Terminás el turno y el relevo te lo hace un compañero en cualquier lugar que te indiquen. Después cada uno tiene que arreglarse para volver a buscar su auto porque los colectivos quedan obligatoriamente en la empresa", explicó.
El chofer también cuestionó la falta de sanitarios disponibles durante la jornada laboral. Aseguró que, en numerosas ocasiones, el único baño habilitado permanece cerrado, lo que genera complicaciones para los trabajadores.
"Tenemos apenas diez minutos entre vuelta y vuelta para bajar, ir al baño y volver a salir. Si llegás atrasado por el recorrido, perdés ese tiempo y tenés que seguir trabajando directamente", sostuvo.
A esta situación, agregó, se suma un incremento en la carga de trabajo. Mientras que anteriormente los conductores realizaban entre cuatro y cinco recorridos por turno, ahora deben completar entre siete y media y ocho vueltas diarias.
Además, denunció que los choferes no disponen de un lugar donde resguardarse de las bajas temperaturas, descansar durante los intervalos o acceder a agua caliente para tomar una infusión.
"No tenemos un refugio. Los choferes ya están cansados de esta situación", manifestó.
Por otra parte, el trabajador expresó su malestar por la ausencia de representantes de la Unión Tranviarios Automotor (UTA) frente a los planteos realizados por el personal.
"No apareció nadie de la UTA para decirnos cómo se va a manejar esta situación. Estamos a la deriva", afirmó.
El conductor atribuyó esta falta de acompañamiento al conflicto que se generó durante el traspaso de los trabajadores a la nueva empresa concesionaria, aunque aclaró que se trata de una apreciación personal.
Mientras el servicio continúa desarrollándose bajo la nueva concesión, los choferes esperan que las condiciones laborales sean revisadas y mejoradas en el corto plazo, en medio de un creciente malestar interno por las condiciones en las que desempeñan sus tareas, todo lo cual contribuye a empeorar la situación de estrés que atraviesan los trabajadores desde el cambio de prestataria en el servicio de transporte urbano en Comodoro Rivadavia.