Cimadevilla denunció que detrás del robo a su casa "hay otra cosa"

El exsenador nacional y extitular de la Unidad AMIA, Mario Cimadevilla, aseguró ayer que detrás del robo a su casa de Trelew, ocurrido el sábado, hay "otra cosa". Dijo: "no entraron en búsqueda de plata o efectos de valor, sino de documentación". El dirigente radical relacionó el hecho con la posición que asumió en la causa que investiga el atentado a la mutual judía y con sus denuncias sobre cuestiones provinciales.

El exsenador nacional Mario Cimadevilla dijo ayer que el robo a su casa de Trelew, registrado el sábado cuando un grupo no precisado de personas ingresó a la fuerza y maniató a su empleada, encierra otros elementos e intenciones “más pesadas” que “un robo de los tantos que lamentablemente se producen”.

En diálogo con El Patagónico, el extitular de la Unidad Especial AMIA indicó que el sábado, cuando llegó a su casa luego del llamado de un vecino, “encontramos un gran desorden”, pero señaló que “a poco de andar, junto con el jefe de la policía de Chubut, entendimos que no se trataba de un robo, sino de otra cosa”.

Cimadevilla aseguró que lo primero que le llamó la atención fue el relato de su empleada, la que fue maniatada y encapuchada y a quien los ladrones “no le preguntaban dónde estaba la plata o lo que podría ser de valor, sino dónde guardaba su jefe la documentación. También le preguntaron por una caja fuerte, que en casa no tengo, donde entendían estaban esos papeles”.

En el mismo tono, el extitular de la Unidad AMIA relató que las personas que ingresaron a su casa “fueron directamente a las computadoras y sabían muy bien lo que hacían. Por un lado rompieron discos rígidos y por el otro sacaron las plaquetas de la notebook, que es como la memoria, que no lo puede hacer cualquiera y para lo que se necesitan herramientas especiales”.

LA CAUSA AMIA

Luego de comentar que en medio de esa búsqueda de documentación, que incluyó una minuciosa revisión de biblioratos y sobres de archivo, Cimadevilla insistió en que todas las preguntas de los ladrones giraban en torno “a documentación, que evidentemente buscaban. Se llevaron también algo de dinero, pero dejaron otros elementos de valor, como un celular al que no le dieron importancia alguna”.

“No puedo asegurar que esto tenga vinculación con la causa AMIA. También puede ser por las denuncias que hago sobre la provincia. Salvo que hayan venido a robar, no puedo descartar absolutamente nada”, agregó.

El dirigente radical agradeció al jefe de policía de Chubut, comisario Miguel Gómez; al secretario de Seguridad, Federico Massoni; y a los responsables de la Policía Federal en la provincia, quienes “estuvieron en casa o se comunicaron para saber qué había pasado y darme respaldo. De Nación no llamó nadie”.

En la parte final de la entrevista, Cimadevilla reiteró sus duras críticas al ministro de Justicia de Nación, Germán Garavano, con quien entró en conflicto cuando el chubutense pretendió sostener la acusación contra los exfiscales Eamon Mullen y José Barbaccia de haber encubierto, junto con el entonces juez Juan José Galeano, la investigación sobre el atentado a la AMIA.

“No me cabe la menor duda de que el ministro hizo lo que hizo por amiguismo. A la Unidad AMIA le dieron de baja con una explicación administrativa pero en realidad lo hicieron porque no querían que sostengamos la acusación, algo que le había dicho que íbamos a hacer, y no gustó para nada”, apuntó.

“EL TANO”

Para frenar la acusación como querellante, Garavano se hizo cargo de la medida judicial y para ello, según el relato de Cimadevilla, utilizó las herramientas que le proporcionó el presidente de Boca, Daniel Angelici, “el gran operador que el gobierno tiene en la justicia. En esto no se equivoca en nada (María Avelina) Carrió”, agregó el exsenador, que comentó los problemas judiciales internacionales que la postura que asumió Garavano le están ocasionando al país.

“Garavano, vía Angelici, mandó al presidente del tribunal de disciplina de Boca a la audiencia en la que debía sostenerse la acusación de Mullen y Barbaccia y luego de lograr su objetivo, el ministro fue denunciado penalmente y el país tiene una demanda ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Todo esto lo hizo por amiguismo. No tengo ninguna duda”, concluyó.

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