¿Cómo afrontar psicológicamente una catástrofe de esta magnitud?

El ritmo de la ciudad se vio modificado después de la catástrofe ambiental que dejó a cientos de familias con lo puesto. Aunque, se haya padecido o no de forma directa una inundación hay una serie de reacciones emocionales que se irán mitigando con el tiempo y con algunas prácticas saludables que un equipo de salud mental en la ciudad promueve en los centros de atención primaria.

Sebástian Nuñez es uno de los tantos psicólogos que acompañó la tarea voluntaria en los Centros de Evacuados y Centros de Salud pocas horas después de que la lluvia dejara media ciudad devastada. En aquellas primeras horas, la atención estaba puesta en multiplicar la ayuda, según las directivas del Hospital Regional y por esa causa se ofreció breves capacitaciones a voluntarios para que puedan abordar a personas con altos niveles de estrés..

Con el correr de las horas, esa tarea se fue organizando y se sumó a personal municipal, profesionales particulares y estudiantes del Colegio de Psicología y ahora la atención esta puesta en acompañar a toda la población de la ciudad a salir del estado de "shock" en el que ha quedado.

Hay una serie de síntomas que se compartieron y que Nuñez detalló esta tarde en diálogo con Radio Del Mar que cualquier vecino puede estar sintiendo y unas breves recomendaciones que pueden ayudar a mitigar esa sensación negativa.

SENSACIONES:

  • Confusión para pensar ( se pierde noción de horario, días y rutina)
  • Sentirse aislado o abandonado. Este sentimiento se acompaña con el pensamiento de que nada bueno podrá suceder y que todo tenderá a empeorar.
  • Sentimiento de impotencia. Muchas personas se sienten inútiles ante la tragedia, incapaces de poder cambiar su realidad o la de otro.
  • Miedo, irritabilidad, angustia, ansiedad, cambios de humor son constantes.
  • Nauseas, dolor de pecho, taquicardia o dificultad para respirar

Dependiendo de la gravedad de las sensaciones hay una serie de recomendaciones a tener en cuenta que no exigen la consulta inmediata con un profesional. En estos casos se puede:

  • Buscar un lugar seguro donde estar acompañado, acompañar a otros sintiendo sus emociones y escuchando sus experiencias
  • Retornar lentamente a la cotidianeidad (salidas, encuentros, entrenamiento)
  • Aceptar las reacciones o emociones que aparezcan sin cuestionar ese estado
  • No exigirle al otro "estar bien", respetar sus tiempos
  • No temer en pedir ayuda, en caso de no poder manejar estos sentimientos, los centros de atención primaria de los barrios cuentan con un equipo de profesionales y asistentes sociales que pueden brindar orientación .

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