El acto fue presidido por Daniela Arcuri, jueza penal; el Ministerio Público Fiscal se hizo presente Marcelo Cretton, fiscal general; la querella fue ejercida por Guillermo Iglesias; la defensa de Pisco estuvo a cargo de Viviana Barillari, la de Naya por Francisco Miguel Romero y la de Paredes por Orlando Oviedo.
El suceso ventilado aconteció el día 21 de Agosto del año 2012, aproximadamente las 11:45 horas, cuando personal policial de Comisaría Seccional Quinta de Policía de ésta ciudad, entre los que se encontraba el imputado Crio. Pablo Naya, quien concurrió a las inmediaciones de calles Hugo García y Rementeria, del barrio Moure de ésta ciudad en razón de una denuncia.
Constituidos en el lugar, el imputado Naya golpeó a una jauría de perros entre los que se encontraba la mascota de la víctima. En tales circunstancias, Héctor "Titi" García, salió de su vivienda y se dirigió hacia el lugar, donde le recriminó verbalmente dicha acción. De inmediato, Naya tiró al piso a la víctima, la redujo e inmovilizó, y la agredió físicamente con puntapiés y golpes de puño, haciendo caso omiso al requerimiento de un grupo de vecinos del lugar que le imploraban que cesara en su conducta en razón del estado de salud de García.
Posteriormente la víctima es subida a un móvil policial y trasladada hasta la dependencia policial. Ya en el interior de la Seccional Quinta, quedó en uno de los pasillos de la planta baja al cuidado de funcionarios policiales, entre los que se encontraban los coimputados Cabo Pisco y el Agente Paredes. En tales circunstancias, el coimputado Paredes golpeó con sus puños a Héctor "Titi" García en la zona abdominal. Seguidamente se apersonó en el lugar el coimputado Cabo Pisco a la víctima y le asestó un golpe de puño haciéndolo caer al piso, para luego golpearlo con puntapiés a la altura de la zona intercostal izquierda de la víctima.
En dicho lugar García estuvo detenido desde las 12:20 horas del día 21 de Agosto de 2012 a disposición de la Oficina Judicial, y por resolución del juez penal en tumo, Mariel Suárez, la víctima recuperó la libertad a las 16 horas del mismo día.
El primer testimonio fue el de un facultativo médico que intervino quirúrgicamente a García en el Hospital Regional quién describió una hemorragia interna, entre otras lesiones. Seguidamente un suboficial que en aquel momento se desempeñaba en dicha seccional, dijo recordar con detalle todo lo sucedido momentos previos a las vejaciones. No recordando que había visto a uno de sus compañeros tirar un golpe bajo, fuerte a García. Un gitano, en ese momento privado de su libertad, recordó que Pisco lo traía al hombre que gritaba porque le estaban pegando. La víctima decía que no le peguen más que le iban a hacer un trasplante de hígado, recordó. Otro suboficial de la fuerza declaró que vio cuando Pisco le pegó a García.
Otro de los testimonios destacados fue el de una vecina de García, voluntaria del Hospital Regional, que lo conocía. "Estuvo internado y estaba esperando un trasplante. Estaba dando de comer a su familia, siente ladrar perros y cuando sale a ver, lo ve a García reducido en el suelo y le dice al Comisario Naya si lo podían soltar porque estaba enfermo y los delincuentes estaban en la esquina. El pibe (por García), estaba en el piso y el Comisario nervioso le pegó patadas, memoró. "El hombre era muy querido en el barrio", sostuvo finalmente la vecina.