Cuatro presos están alojados en la sala de visitas íntimas de una de las comisarías

La jefa de la Defensa Pública, Iris Moreira, remarcó ayer que ante la emergencia carcelaria que existe desde hace años en esta ciudad y la denuncia de malos tratos y torturas que hicieron los padres de detenidos en la Seccional Cuarta, "las comisarías no son lugares de detención", dado que "no están preparadas ediliciamente" y que el personal está para hacer el trabajo de prevenir el delito en las calles.
"Para esta semana (a partir de un nuevo pabellón en la alcaidía policial) creíamos que íbamos a estar en mejores condiciones, pero seguimos estando complicados. Intentos de mejorar hay", reconoció Moreira.
Es que con la inauguración de los nuevos módulos carcelarios de la alcaidía se ha trasladado a algunos detenidos desde las comisarías hacia ese recinto penitenciario, pero también los ocuparon internos traídos desde Rawson a Comodoro Rivadavia, por lo que la defensora Lucía Pettinari pidió que los mismos se reviertan hasta tanto se descompriman las comisarías locales. El juez de ejecución, Alejandro Soñis, hizo lugar al pedido.
Moreira informó que en diferentes comisarías, "hoy siguen viviendo nueve personas en las salas de visitas de familiares de una de ellas, y cuatro personas viviendo en la sala de visitas íntimas, en otra. Las clases (para los detenidos en la alcaidía) todavía no están normalizadas y ¿qué decir de las visitas íntimas? Todo esto aumenta la presión en sentido negativo".
La decisión de cerrar definitivamente los calabozos de las comisarías para alojar detenidos con condena o con procesos abiertos, según Moreira, debe adoptarla el Poder Ejecutivo.
"Las condiciones son paupérrimas, pero son paupérrimas para todos, incluso para el personal policial. Todo eso da motivo -sin justificar- a situaciones de conflicto, ya que si hubiera un buen instituto penitenciario en el cual también se podría ir desarrollando actividades, más allá de la crítica de la sociedad que dice 'no, dejalo allá adentro'... que puedan realizar trabajos, tareas, las situaciones de conflicto cuando vos estás ocupado son muchos menores. También con la cantidad de personal policial adecuado para que tampoco se sienta agobiado y termine accionando mal. Lo que pasa es que algunas de las cosas que están pasando, ya pasan a ser torturas", agregó el defensor Esteban Mantecón.

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