"Da profunda tristeza ver una ciudad así", plantea el obispo de Río Gallegos

La Diócesis de Río Gallegos pidió "una firme voluntad y una sostenida decisión" para solucionar el conflicto municipal en reclamo por un aumento salarial del 15% que lleva más de cien días.
Caleta Olivia (agencia)

El obispo Miguel Angel D'Annibale y sacerdotes párrocos de Río Gallegos reconocieron el legítimo derecho a peticionar por un salario justo que permita vivir con dignidad y sostener a la propia familia, pero consideraron que un paro de estas características, como el que llevan adelante los trabajadores municipales, influye de manera directa en el funcionamiento de la ciudad y en la vida de quienes la habitan.

"Si bien se hacen esfuerzos para cubrir las necesidades mínimas de recolección de basura o de limpieza de tuberías, da mucha tristeza ver una ciudad así, sucia, con canastos y volquetes repletos de bolsas de residuos, con desbordes cloacales y calles destruidas, semáforos que no funcionan y roedores que impidieron en algunas escuelas el normal dictado de clases", expresaron.

Al mismo tiempo señalan: "en estos últimos días tuvimos que convivir con la quema de neumáticos, que está prohibida por ley en la provincia, y que genera humo tóxico que afecta gravemente las vías respiratorias de las personas que están cerca de esos acontecimientos (especialmente niños y ancianos) como a los mismos manifestantes que las encienden".

Asimismo, el obispo hizo saber que "los dirigentes sindicales del SOEM se acercaron al obispado para pedirme que ayude a destrabar el conflicto. Como facilitador del diálogo mantengo hasta hoy conversaciones con los distintos interlocutores buscando que se encuentren para dialogar. Hubo esperanzas de solución cuando se mantuvieron reuniones en el Municipio y en la Justicia, pero ya llegamos a los 100 días de conflicto y no se vislumbra ninguna salida. Esto preocupa mucho".

Por ello, pidió junto a los sacerdotes, que "se retomen las mesas de diálogo y que haya verdadera voluntad de encontrar una solución, aceptando de ambas partes propuestas que pongan fin a este conflicto que vivimos. Ceder no es perder, sino estar dispuesto a encontrar una salida que beneficie a las partes y al conjunto con la que esas partes están vinculadas".

"ELEVAR JUNTOS UNA ORACION"
"Estoy dispuesto, con los sacerdotes de la ciudad, a seguir haciendo todo lo que esté a nuestro alcance para que se encuentre una solución. Pero somos muy conscientes que si no aparece una firme voluntad y una sostenida decisión de solucionar este conflicto por parte de las autoridades municipales y los miembros del SOEM - y quienes además puedan ayudar a nivel provincial y nacional-, los demás seguiremos mirando desde afuera y lamentando consecuencias", indicó.

Finalmente, invitó "a todos los creyentes de las diversas confesiones religiosas presentes en la ciudad a elevar juntos nuestra oración confiada al único Dios para que fortalezca, ilumine y conceda la salida definitiva a este conflicto".

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