El exministro de Planificación Federal Julio De Vido pasó la noche en el Hospital Central del Penal de Ezeiza, tras entregarse en los tribunales federales de Comodoro Py y quedar detenido luego de que la Cámara de Diputados aprobara su desafuero, en una votación que contó con el voto afirmativo de cuatro de los cinco diputados nacionales por Chubut: Jorge Taboada, Sixto Bermejo, Nelly Lagoria y Ana Llanos. Mientras, Santiago Igon, del Frente para la Victoria, estuvo ausente.
Así, el exfuncionario quedó detenido por dos causas: una tiene que ver con irregularidades en las obras de remodelación de la mina de carbón de Río Turbio y la otra con sobreprecios en la importación de gas natural licuado (GNL).
En medio de un gran operativo policial, que incluyó una maniobra distractiva para que fotógrafos y camarógrafos no pudieran retratar el momento del traslado, el exministro abandonó ayer por la tarde los tribunales federales del barrio porteño de Retiro.
Mientras un grupo de agentes especiales del Servicio Penitenciario Federal simuló sacar a De Vido debajo de un cúmulo de escudos para evitar fotos y agresiones, el exfuncionario se subió a una camioneta que lo esperaba debajo de las escalinatas de Comodoro Py, con las ventanas tapadas con hojas blancas.
El diputado se entregó a las 15:10 en el juzgado a cargo de Luis Rodríguez, quien tiene la causa de Río Turbio, Santa Cruz. Al entrar en el edificio de Comodoro Py por una de las calles laterales, y ante la presencia de los periodistas acreditados, soltó su única declaración, sin dejar de caminar: “mándenle champagne a la doctora (por Elisa) Carrió”.
En el juzgado, De Vido también fue notificado de su procesamiento con prisión preventiva en la causa del GNL, que tiene el juez Claudio Bonadio, en virtud que el juez Rodríguez solo investiga el desvío de fondos destinados a modernizar obras en la mina de carbón de Río Turbio, un expediente en el que está acusado de ser responsable de un fraude contra el Estado de al menos 264 millones de pesos.
Allí el exfuncionario fue sometido a declaración indagatoria y si bien no respondió preguntas hizo un breve descargo en el que apuntó a la ministra de Seguridad Patricia Bullrich, y al presidente Mauricio Macri, por lo que consideró “el show” de su detención.
Acompañado por sus abogados, Gabriel Palmeiro y Maximiliano Rusconi, De Vido se remitió al descargo escrito que ellos habían presentado el lunes pasado en el que habían pedido su sobreseimiento y habían manifestado que la causa tenía un objetivo “político”, que trataba de “desprestigiar” su gestión.
Fuentes judiciales sostuvieron que De Vido le dijo al juez que todos sabían que él no estaba en su casa y que, sin embargo, Gendarmería Nacional montó un operativo para alimentar el “escarnio” en su contra por orden de Bullrich y a pedido de Macri.
LA PRIMERA QUITA DE FUEROS DESDE 1983
La Cámara de Diputados aprobó ayer con 176 votos a favor y ninguno en contra el desafuero solicitado por los jueces Rodríguez y Bonadio contra el exministro, en una sesión especial en la que se destacó la ausencia de la gran mayoría de los legisladores del Frente para la Victoria y del Movimiento Evita. De esa forma, por primera vez desde la restauración de la democracia, en 1983, se aprobó la quita de fueros a un legislador por hechos de corrupción.
El desafuero cosechó el respaldo de Cambiemos, seis diputados del FpV, bloque Justicialista, Frente Renovador, Frente de la Concordia de Misiones, Compromiso Federal -que responde a los hermanos Rodríguez Saa-, Libres del Sur, Gen, Socialistas y el Frente de Trabajadores de Izquierda. La quita de fueros superó por cuatro votos los 172 sufragios que se hubieran exigido si hubiesen estado los 257 miembros del cuerpo.
La sesión especial tuvo como dato distintivo la decisión de kirchnerismo de ausentarse y no dar pelea para defender a su exministro. Sin embargo, pese a esa postura, hubo seis diputados que votaron a favor del desafuero: Llanos, los sanjuaninos Alberto Tovares y Sandra Castro, la tucumana Miriam Gallardo, y los rionegrinos María Emilia Soria y Luis María Bardeggia.
Solo hubo una abstención, que correspondió al legislador de Forja, Juan Manuel Pereyra, un exaliado del kirchnerismo que ahora está más cerca del gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti.
Así, finalmente De Vido perdió los fueros y fue detenido. Por el momento, no se sabe en qué penal finalmente quedará recluido (podía ser Ezeiza o Marcos Paz), pero fuentes del caso aclararon que anoche al exfuncionario le realizaron exámenes médicos en el nosocomio de Ezeiza, en virtud que manifestó ser insulinodependiente.