Este miércoles, alrededor de las 20.30, personal policial de la comisaría de Km 8 intervino en un incidente que se produjo en el emprendimiento privado Chacras del Faro, el cual suma de este modo una nueva polémica a su alrededor.
En principio, se temió por la suerte de Iván Barril, Elías Villarroel y Elián Godoy. Fueron sus compañeros los primeros en alertar sobre su momentánea desaparición. “La Policía no da información sobre motivos ni cómo están”, resaltaron en las redes sociales y el tema se viralizó.
Poco después, se hizo público un reporte policial indicaba que los tres jóvenes, de poco más de 20 años y estudiantes de la Licenciatura en Comunicación Social, habían sido detenidos por “robo en grado de tentativa” en la Ruta 1.
De acuerdo a esa versión, el empleado de seguridad del emprendimiento privado Chacras del Faro se comunicó con la guardia policial para indicar que en el sector del tráiler, situado sobre el cardinal Sureste de la costa atlántica (conocido como La Compresora), se encontraban tres jóvenes en un Ford Ka de color blanco estacionado junto al predio, sobre un sector en el que hay un equipo de bombeo de petróleo.
Dijo el guardia que los movimientos fueron registrados a través de las cámaras de monitoreo del lugar. Por esa razón se hizo presente el móvil RI 810, integrado por el oficial principal Eduardo Blanco; la cabo primero María Valero; y los cabos Gabriel Pared y Viviana Díaz, quienes detuvieron a los tres estudiantes, secuestrándoles el rodado. Además, informaron que habían constatado daños en la puerta del tráiler, mientras no existía ninguna constancia de que faltaran elementos.
UN LUGAR POLEMICO
El emprendimiento privado Chacras del Faro genera cuestionamientos desde que se empezó a lotear, en 2016, ofreciéndose a la venta terrenos y promocionando la creación de una pista de aterrizaje para avionetas. Después vendría el alambrado, que según denunciaron en el Concejo Deliberante de Comodoro Rivadavia, impide acceder libremente a las playas de Kilómetro 8.
“La instalación de este alambrado dificulta el acceso de las familias comodorenses. El conveniente silencio atenta contra el derecho al disfrute de nuestras costas limpias, de nuestras playas y de nuestros espacios naturales y públicos, de modo que la infancia comodorense no tiene garantizado el disfrute en un ambiente limpio y natural”, indicaron desde la comisión conformada para que no se privatice lo que es público.
En aquel documento también se dejaba claro que el emprendimiento no cumplía con las leyes. “Estos proyectos urbanísticos de estirpe extractivista primeramente alambran los espacios donde corresponde por ley un acceso público”, subrayaron.
“Nos prohíben de caminar por lugares que tienen un gran valor cultural, histórico y natural, como lo es todo el trayecto que conecta a través del borde costero la playa La Compresora con el Farallón y el Faro Golfo San Jorge, circuito muy utilizado por grupos de trekking, ciclistas, personas que hacen avistamiento de aves y por aquellos que ocasionalmente concurren a esos lugares para estar en contacto con el mar, la naturaleza y tranquilidad de ese hermoso lugar”, destacaron.
Asimismo, desde la Comisión denunciaron que la empresa alambró todo un borde costero que históricamente ha sido utilizado por las familias. “Este proyecto quiere repetir la misma lógica de acceso que en La Herradura: el acceso consiste en un pasillo menor a dos metros contra el mar, en gran parte, lo transitable es espacio entre el alambrado y el sector de acantilados. Esto es una burla, además de peligroso”, aseveraron.
“Otra vez, la falta de planificación urbana o la burla extractivista de las inmobiliarias se nos quiere reír en la cara, así como en la Bajada de los Palitos pretenden fingir que el mar va a respetar esa línea de alambrado por los siglos de los siglos. Del calentamiento global, acá también, ni noticias”, señalaron.