Dora Barrancos considera que la legalización en Argentina impactará en toda Latinoamérica

La socióloga, historiadora y feminista Dora Barrancos aseguró que la eventual legalización del aborto en Argentina, que ya tiene media sanción del Congreso, “tendrá un impacto extraordinario en la región”, y “contagiará” a los movimientos feministas en algunos países de América Latina.

“Habrá una reactivación de los movimientos de mujeres con masividad en todos los países de América Latina una vez que Argentina consiga la sanción de esta ley”, evaluó Barrancos en diálogo con la agencia Télam.

Con el antecedente de Uruguay, Ciudad de México y Cuba, la experiencia en Argentina vuelve a encender la luz verde a la legalización del aborto en América Latina y reabre debates sobre la legislación de los cuerpos de las mujeres y la feminización de la pobreza.

Según Barrancos, quien se dedica a estudiar el feminismo en muchas de sus formas, los principales países en los que puede haber un efecto ola de contagio en los movimientos feministas de América Latina son Chile, Brasil, Perú y Colombia.

Aseguró que en Chile “tiene impacto en las movilizaciones extraordinarias que hay actualmente”.

Las universitarias chilenas están viviendo un “mayo feminista”, en medio de paros y tomas en facultades en las que impugnan una educación superior sexista.

“En Chile va a haber un contagio”, vaticinó Barrancos, quien reconoció que “hay una dificultad, pero es pasajera”, en referencia al reciente retroceso que significó la eliminación de un artículo en el país que hacía alusión a los convenio del Estado con instituciones de salud privada para la realización de abortos en tres causas.

Esta decisión del Ministerio de Salud de Sebastián Piñera limitó el impulso que el feminismo tomó en Chile el 3 de agosto, cuando el Senado aprobó un proyecto para despenalizar el aborto.

La docente e investigadora advirtió que Chile “tiene problemas para adecuarse a las modernidades respecto a estos derechos”, debido a que “es una sociedad con aspectos culturales profundos, con avances en ciertas cuestiones, pero en la que hay una gran resistencia conservadora”.

La media sanción a la ley para hacer legal el aborto en Argentina también tendrá resonancia en Brasil, aunque con menor fuerza.

“Brasil es imprevisible, pero estoy segura que va a impactar en los movimientos feministas”, sostuvo Barrancos, quien explicó que en ese país existe una dificultad para la aprobación de leyes que les otorguen derecho a las mujeres.

“Aunque Brasil tiene un problema grave, una encrucijada. Hay una bancada, los cristianos fundamentalistas no católicos, que representan el 17 por ciento de la bancada, que son obstinados defensores de lo que llaman pro vida”, reseñó.

Barrancos también explicó que “Brasil está en un retardo muy grande” en los derechos personalísimos, aquellos cuya privación aniquilaría la personalidad de la persona.

“Un país en donde una pensaba que 20 años atrás iban a avanzar en derechos personalísimos, que se iba a consagrar el matrimonio igualitario para personas del mismo sexo... Pero eso no sucedió”, indicó Barrancos.

“Brasil, que era un país de grandes disrupciones, ahora entró en una gran meseta” en estas legislaciones, explicó la investigadora y escritora feminista.

En Colombia, señaló la historiadora, “hay una circunstancia muy interesante”.

“Pese a no tener una ley como la que se está pergeñando acá, en Colombia, a nivel de decisión del Poder Judicial, todos los embarazos de adolescentes hasta 14 años pueden ser interrumpidos a voluntad del padre, porque se consideran violaciones”, explicó Barrancos.

“Hay una sensibilidad para este tema, sobre todo por otras cuestiones como las violaciones en la tremenda guerra de Colombia”, enfatizó Barrancos.

El caso de Perú, “que tiene una gran tradición de movimiento feminista, con elementos católicos, por la formación de la Pontificia Católica de Lima en las luchas feministas, hay una gran posibilidad”, sentenció Barrancos.

Allí, “hay una irrupción de feministas de la segunda ola muy interesante, donde podría haber un movimiento multitudinario similar al de la Argentina”.

No obstante, la socióloga aclaró: “el movimiento de las mujeres así derramado como está viviendo Argentina es una cosa inédita, única y extraordinaria”.

Entre los países de la región que experimentaron una mayor regresión en la legislación sobre la despenalización del aborto se encuentran El Salvador y Nicaragua.

Salir de la clandestinidad del aborto es algo impensado para las salvadoreñas, quienes viven en uno de los pocos países en el mundo que desde 1998 lo prohíbe en todas las circunstancias y en el que, en las últimas elecciones, el parlamento se reordenó con una mayoría de legisladores conservadores que no abogarán por sus derechos.

El caso de Nicaragua también es alarmante.

“Nicaragua es el país en el que más se ha retrocedido, en la época de (el presidente Daniel) Ortega; inclusive se avasallaron las tres causales que permiten la interrupción como en Argentina”, repasó. “Es una de las serias cuentas pendientes con Ortega”, indicó Barrancos.

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