Una trabajadora del Banco Santander que había sido desplazada de su vivienda en el sector de Médanos fue despedida sin causa, lo que motivó la reacción del gremio bancario.
Desde La Bancaria señalaron que la desvinculación se formalizó el viernes por la tarde, cuando una escribana notificó a la empleada de la finalización de su contrato laboral y de la disponibilidad de la liquidación correspondiente.
Walter Rey, referente del sindicato en la ciudad, explicó que el banco conocía la situación personal de la trabajadora, quien se encontraba afectada por la emergencia habitacional derivada de los movimientos de suelo y que hicieron eclosión el domingo 18 de enero, afectando a cuatro barrios, unas 300 viviendas y el doble de personas.
Según indicó el dirigente sindical, tras conocerse el hecho el gremio intentó comunicarse con el área de Recursos Humanos de la entidad, donde inicialmente manifestaron no tener información sobre el caso. La situación se confirmó luego de que el sindicato remitiera copia de la notificación notarial.
Ante lo ocurrido, La Bancaria resolvió iniciar esta semana medidas de protesta dentro del horario de atención al público mediante asambleas informativas. El objetivo, indicaron, es expresar el rechazo al despido y visibilizar la situación.
Rey también admitió que el episodio generó preocupación entre los trabajadores de la sucursal local. Según explicó, algunos empleados optaron por no participar de manifestaciones en la vía pública por temor a eventuales represalias, por lo que el gremio busca canalizar el reclamo sin exponer a los trabajadores.
El dirigente encuadró el caso dentro de un proceso de reducción que, según afirmó, la entidad viene desarrollando en distintos puntos del país. En Comodoro Rivadavia, señaló, la presencia del banco pasó de cinco sucursales a dos en el último año, con una reducción del plantel que superaba los 60 trabajadores y hoy ronda los 40.
Además, sostuvo que el Santander ya notificó el cierre de unas 30 sedes a nivel nacional. En ese marco, cuestionó las recientes reformas laborales al considerar que facilitan las desvinculaciones.
Como contrapunto, el gremialista mencionó la reciente reestructuración del Banco Macro en la ciudad. Allí, tras el cierre de la sucursal del barrio Industrial, el personal fue reubicado en otras dependencias sin que se produjeran despidos.