El agua lo arrastró más de 250 metros cuando salvaba a un niño en el Moure

A las 6 de ayer Pedro Fernández puso a salvo a un niño con una cuerda en la calle Marinero López. La correntada lo tiró y lo arrastró más de 250 metros. Lograron salvarlo unos adolescentes que alcanzaron a tomarlo justo cuando estaba por caer en el canal evacuador de la avenida Roca.
Pedro Fernández es uno de los tantos sobrevivientes de la histórica tormenta que azotó a Comodoro Rivadavia en las últimas 48 horas.
Todavía conmovido por la angustia, ayer en la sala del Hospital Regional le contó a El Patagónico lo que le había vivido sobre las 6 de ayer en Marinero López y Roca del barrio Moure.
El lodo que descendía desde la zona alta de los barrios Moure y Cerro Solo recorría la calle Marinero López bordeando el playón deportivo y desembocaba en el colector de la avenida Roca.
"Estábamos sacando a unos chicos, y pusimos una soga desde las ventanas hacia un gancho de la cancha (del Moure) que pasaba y ahí pudimos sacar a los chicos, pudimos salvar a un pibito, pero de repente me arrastro a mí alrededor de 250 metros o unos 300, y me salvaron unos chicos que me alcanzaron a agarrar, estoy todo golpeado, las costillas, los brazos", contó Fernández, quien destacó la atención del Hospital Regional.
Sufrió luxación de hombro, y traumatismos en las piernas y las costillas. "Lo importante era ayudar, lo demás está en segundo lugar", resaltó mientras su nieta lo tomaba fuerte del brazo. El hombre tapado con una manta que le dieron en la guardia del centro asistencial todavía lagrimeaba lodo. "Allá la gente perdió todo, los vecinos tienen casi un metro de lodo en sus casas", graficó.
Durante la mañana de ayer cuando este diario recorrió el lugar donde lo rescataron, se encontró al mediodía con un caudal de agua importante que seguía cayendo al colector de la avenida Roca.
Fernández recalcó la ayuda de los adolescentes que le salvaron la vida, "principalmente a Saúl y Jorge que estaban conmigo, y unas chicas que me manguerearon (mojaron) para sacarme el barro, porque no me podía parar", graficó.
El sobreviviente también destacó el trabajo de la policía de la Seccional Quinta. "Muy bien la Policía y el Ejército que me dieron los primeros auxilios, me llevaron a la comisaría Quinta en donde me dieron ropa y me estabilizaron" contó la víctima.
Fernández permaneció unas horas en la comisaría de Patricios y Lisandro de la Torre hasta que lo pudieron trasladar al Gimnasio Municipal 2 del barrio Pueyrredón, para finalmente llegar al Hospital Regional sobre la mañana.
Además de salvar al niño, Fernández había pretendido cortar el gas de un ducto que perdía fluido en la Marinero López al 1700. Ayer a la mañana los vecinos todavía se sorprendían de que el gas continuara saliendo. Un "pssss" incesante ponía nerviosos a los habitantes de la cuadra que decidieron desalojarla ante el peligro.

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