El crimen de Mariana entre la sinuosidad de Uribe y el miedo de los vecinos

La Policía del Chubut confirmó la detención de dos hombres de 30 y 27 años, señalados como los principales sospechosos del último crimen ocurrido en Comodoro: el de Mariana Calfuquir.

La Policía del Chubut confirmó este miércoles la detención de dos hombres, de 30 y 27 años, acusados de ser los principales sospechosos del homicidio de Mariana Soledad Calfuquir (33). Las aprehensiones se concretaron luego de una serie de nuevas diligencias realizadas durante la última semana, que permitieron reunir elementos de prueba considerados relevantes para la causa.

El jefe de la División Policial de Investigaciones (DPI), Javier Orellano, explicó en diálogo con El Comodorense Radio que “se llevaron a cabo dos diligencias y se pudo concretar la detención de dos masculinos, principales sospechosos. Todo esto surge de las diligencias realizadas la semana pasada. Pudimos reunir nuevos elementos y solicitar las detenciones”.

Según indicó el funcionario policial, los sospechosos son conocidos en el ámbito local y cuentan con antecedentes por distintos hechos delictivos. En relación con el avance de la investigación, señaló que aún se intenta determinar cuál de los dos fue quien efectuó el disparo fatal.

“Tenemos que establecer cuál de los dos estaba haciendo uso del arma de fuego”, sostuvo. Hasta el momento, la policía secuestró un arma vinculada a la causa.

En cuanto al desarrollo de la investigación, el jefe de la DPI aseguró que las primeras tareas se vieron dificultadas por información falsa aportada por Luis Damián Uribe (30), pareja de la fallecida y que iba con ella en el auto en el momento del atentado, el pasado 19 de mayo.

“No aportó datos en ningún momento; lejos de colaborar, intentó alejarnos del lugar donde ocurrió el hecho y brindó información falsa. Fue bastante dificultoso establecer el lugar exacto de lo sucedido”, afirmó.

Respecto al posible móvil del crimen, Orellano indicó que la hipótesis inicial vinculada a una presunta deuda perdió fuerza con el avance de las actuaciones. “Esa fue la primera hipótesis que trabajamos, pero no tenemos nada que indique que fue así. Ahora, con los nuevos elementos, debemos profundizar la investigación”, explicó.

Durante las diligencias también se secuestraron prendas de vestir relacionadas con el hecho. Además, ya se habían incautado teléfonos celulares y otros elementos de interés en procedimientos anteriores. La investigación incluyó el análisis de registros fílmicos que, pese a no tener alta calidad, permitieron avanzar en la identificación de los presuntos autores y del lugar donde ocurrió el homicidio.

Finalmente, Orellano remarcó que la obtención de pruebas fue compleja debido al temor de vecinos de la zona, quienes en muchos casos se negaron a aportar cámaras de seguridad. Por ello, algunas imágenes debieron ser obtenidas mediante allanamientos autorizados por la Justicia.

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