El Gobierno podría llevar a la Justicia a Posse por espionaje ilegal

Sospechas de escuchas a Pettovello y otros integrantes del gabinete. La agencia de espías dependía del exministro y ahora pasó a Presidencia.

Casi ningún funcionario de primera línea del gobierno de Javier Milei se anima a desmentir en privado que el desplazado jefe de gabinete Nicolás Posse tenía montado un operativo de espionaje interno a través de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), con figuras destacadas de la gestión bajo la lupa, entre las que se cuentan a la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello. Por esa razón, el Gobierno decidió iniciar una investigación que podría desembocar en una denuncia penal si, efectivamente, los hechos fueran comprobados.

“Vamos a investigarlo. En este caso y como en cualquier otro en el que haya irregularidades, no vamos a dudar en denunciarlo”, dijo este jueves un funcionario de diálogo cotidiano con el Presidente, que está al tanto de las versiones que señalan al exministro coordinador como responsable de espionaje sobre su propio gabinete.

Como publicó Letra P, la salida del ex-Corporación América estuvo acompañada también de una purga y reestructuración de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI). Fue desplazado el interventor Silvestre Sívori, quien respondía de manera directa a Posse y en su lugar entró Sergio Neiffert, quien desde diciembre ocupó una de las direcciones de ACUMAR y es uno de los hombres que sumó Santiago Caputo, el asesor estrella que integra la mesa chica presidencial.

Neiffert proviene del riñón del exintendente de Malvinas Argentinas Jesús Cariglino, con quien comparte algunas sociedades, pero comenzó a tender puentes con La Libertad Avanza (LLA) en los albores de la campaña presidencial de Milei.

Desde antes de la abrupta salida del exjefe de de Gabinete circulan versiones que afirmaban que utilizaba a Sívori para espiar a buena parte de los ministros que debía coordinar. De hecho, algunos de ellos comenzaron a cuidarse de hablar en voz alta dentro de la Casa Rosada. La paranoia escaló a tal punto que, en más de una oportunidad, escribían sus conversaciones en papel por temor a que la información llegara al despacho de Posse, que para ese momento ya estaba en la lista negra de Karina y era sólo cuestión de tiempo para que la mesa chica presidencial decidiera la forma de desplazarlo de su cargo.

De hecho, según publicó Marcelo Bonelli en el diario Clarín, el primero en advertir sobre esta crítica situación dentro de la administración libertaria fue Mauricio Macri, que le hizo saber a varios ministros de las tareas ilegales en marcha de Posse. De ahí la cautela, o cuando mucho el pánico de alguno de ellos, de ser atacados con “carpetazos” una vez que el exjefe de Gabinete estuviera definitivamente fuera del gobierno.

La advertencia que Macri le hizo a Pettovello es toda una paradoja para algunos interlocutores del PRO, sobre todo si se tiene en cuenta que el propio expresidente fue acusado en su momento de usar la inteligencia ilegal para perseguir a muchos dirigentes políticos y sus familias, incluidos aquellos que integraban su propio partido.

Al resonado caso de las escuchas a los familiares de la tripulación del ARA San Juan, en el cual en 2023 Macri fue sobreseído, se sumaron dos denuncias que presentó la exinterventora de la AFI durante la gestión del Frente de Todos, Cristina Caamaño. Documentos del organismo daban cuenta de presuntas actividades de espionaje ilegal realizadas durante la presidencia del líder del PRO.

Fuente: LetraP

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