El home office aumentó la actividad sexual entre parejas no convivientes

De acuerdo a un informe de IFOP para Gleeden, las parejas no convivientes incrementaron un 35% sus encuentros sexuales. Sin embargo, las parejas casadas o convivientes no cambiaron su frecuencia sexual.

La pandemia por Covid-19 cambió la vida social, alcanzó el plano sexual y afectó la forma de relacionamiento tanto para los hombres como para las mujeres.

Para muchos, el Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio (ASPO) entre marzo y noviembre de 2020 fue muy complejo y la vida sexual, el erotismo y el romance con la pareja habitual pasaron a segundo plano.

Muchas personas, para escapar de la rutina y las malas noticias, empezaron a recurrir a plataformas de citas digitales. Solo en Gleeden, a mediados del ASPO, se registró aumento del 160% en conexiones. Otras tuvieron que afrontar una crisis de pareja. Según una encuesta del Observatorio de la Facultad de Psicología de la UBA, el 36% de los consultados afirmó que la relación con su pareja se deterioró por la crisis del coronavirus.

Con la llegada de 2021 y de la vacuna, parecería que las parejas lentamente se encaminan hacia una nueva normalidad. De acuerdo a los expertos de IFOP (Institut d'études opinion et marketing en France), en los últimos meses se registró un aumento en la actividad sexual con respecto a abril 2020, principalmente entre personas que no viven juntas.

Este último segmento incrementó un 35% sus encuentros con fines sexuales, seguido por las personas solteras con un 26% y, por último, un incremento del 4% de los encuentros sexuales entre personas convivientes.

De acuerdo a Gleeden, plataforma de encuentros extraconyugales, este aumento de frecuencia en los encuentros sexuales se debe, sorpresivamente, al teletrabajo. Según los consultados, esta modalidad de trabajo ha sido clave para el incremento de frecuencia sexual principalmente en menores de 25 años, debido a que encuentran más oportunidades para encontrarse, inclusive dentro de los horarios laborales.

Sin dudas, los más afectados por la pandemia han sido quienes llevan relaciones de pareja estables. De acuerdo al informe de IFOP para Gleeden, el estrés generalizado, el encierro, la falta de intimidad, el aumento de la promiscuidad y la presencia constante de la pareja en casa han hecho que la libido baje en un 32%.

Y el panorama no es mejor para quienes están casados, pues el 15% ha reconocido que el encierro los llevó a considerar el divorcio, con esta cifra llega al 32% en el caso de los jóvenes recién casados, quienes no estaban preparados para tener una vida en pareja tan intensa.

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