La iniciativa de la sala “verde” del Jardín 408 del barrio Próspero Palazzo se hizo eco en la comunidad en general, y lo que comenzó como un juego –con el objetivo de concientizar– se transformó en una realidad palpable.
Corina Cárcamo, docente de nivel inicial del establecimiento educativo de Kilómetro 9, le comentó a El Patagónico: “el sábado 1 de octubre entregamos todos los artículos que se juntaron para donar al sector de Pediatría del Hospital Regional. Nos atendió la doctora Laura y fueron las enfermeras quienes se encargaron de dejarlos allí”.
“Queremos agradecer a quienes aportaron su granito de arena, tanto en las donaciones, como difundiendo nuestro proyecto solidario; al equipo directivo encabezado por Mercedes Soto y María Valles, que desde el primer momento apoyó este proyecto; a colegas; a la comunidad en general; a mi familia; a los protagonistas de este trabajo y a mis estudiantes de sala ‘verde’ turno mañana”, remarcó.