A medida que la investigación por intento de asesinato en perjuicio de Leónidas Molina avanza con distintas medidas judiciales, el joven ayer salió de la sala de terapia intensiva del Hospital Regional.
Leónidas concurrió el sábado a una fiesta que se realizó en una vivienda de la calle Providencia, frente a la Seccional Cuarta, donde residen dos hermanos. Se reunieron distintos jóvenes que se divirtieron hasta que le desapareció un teléfono celular a uno de los invitados.
Ya era la mañana del domingo y comenzaron las discusiones entre las cinco personas que quedaban en el domicilio. En un momento uno de ellos encontró el aparato telefónico en una habitación de la casa, mientras paralelamente el joven era atacado con un cuchillo de 38 centímetros de hoja.
La víctima recibió al menos tres puntazos, uno arriba de la tetilla derecha y otros dos en el intercostal, que le afectaron órganos vitales. Leónidas sufrió hemorragia interna y estuvo en terapia intensiva cuatro días peleando por su vida.
Tras ser agredido, con el torso desnudo el joven caminó hasta la comisaría, luego regresó a buscar sus pertenencias y al volver a la dependencia se desvaneció sobre la vereda. Un oficial lo auxilió y llamó a una ambulancia que se encargó de hospitalizarlo.
Los efectivos del barrio Quirno Costa inmediatamente se dirigieron a la casa donde el propio herido señaló que lo apuñalaron. En el interior detuvieron al sospechoso identificado como Maximiliano Silva Ulloa, y secuestraron el arma blanca utilizada en el ataque.
El lunes el presunto agresor fue llevado ante la justicia, donde la funcionaria fiscal Andrea Serer pidió su prisión preventiva, pero el juez Martín Cosmaro entendió que no eran suficientes las pruebas incriminatorias debido a que los primeros dos testigos no sindicaban al mismo agresor. Entonces, le dictó sólo prohibición de acercamiento a la víctima.
Debido a la gravedad del herido, la representante fiscal al día siguiente pidió la revisión y logró que los magistrados Alejandro Rosales y Roberto Casal revocaran la medida y le dictaran la prisión preventiva a Silva Ulloa por un mes.
OTRO SOSPECHOSO
En diálogo con El Patagónico, Carlos Molina padre de la víctima- explicó que ayer se reunió con la fiscal del caso y le entregó las prendas de vestir ensangrentadas de su hijo, las zapatillas y el teléfono celular. Todo ello será anexado a la investigación judicial.
Indicó que la Fiscalía investiga la participación de un segundo sujeto que también habría acuchillado a Leónidas. Al mismo tiempo se recepcionaron otros testimonios entre ellos el de la propia víctima- que dan cuenta de la pelea y posterior ataque con el arma blanca dentro de la causa enmarcada como homicidio en grado de tentativa.
En cuanto a la salud de su hijo, Carlos señaló que se encontraba en compañía de su hermana y estaba de buen humor, ahora en una sala de cuidados intermedios donde los médicos siguen de cerca su evolución y se espera que en los próximos días pueda volver a su casa.
La causa continuará en manos de la fiscal general Cecilia Codina, quien completará todas las diligencias del caso hasta presentar la acusación para que la misma más adelante sea elevada a juicio oral y público.