En las puertas de un año electoral, la vicepresidenta Cristina Kirchner afirmó que "el miedo es un gran disciplinador de la dirigencia política" y se refirió al día en que dijo que no sería candidata a nada en 2023 tras ser condenada, por lo que aclaró que sus palabras estuvieron "meditadas". En relación a eso, apuntó: "Ni renunciamiento ni autoexclusión, proscripción".
La vicepresidenta denunció que la estrategia para inhabilitarla de la política "no es nueva" y marcó su comienzo el 9 de diciembre de 2015, cuando se despidió de la militancia en un acto en Plaza de Mayo. "Hay una precisión y una cronología electoral casi quirúrgica", denunció.
En cuanto al fallo que la condenó a seis años de prisión y la inhabilitó a ocupar cargos públicos en la causa Vialidad, recordó el decreto 4151 a través del cual se prohibía decir las palabras "Perón", "Evita" y se prohibía cantar la marcha peronista. "Este es el tema dela proscripción, que es fundamentalmente un acto de disciplinamiento hacia el conjunto de la dirigencia política argentina para que nadie se vuelva a animar a tanto, a recuperar las AFJP por ejemplo, o YPF, o mejorar la distribución del ingreso de modo tal que los trabajadores participen del PBI y que tengan el mejor salario", aseguró.
En otro tramo de su discurso, se refirió por primera vez al grupo de jueces, camaristas, funcionarios de la Ciudad de Buenos Aires y directivos del Grupo Clarín que se encontraron en Lago Escondido y denunció que es precisamente ese grupo de medios el que "comanda el Estado paralelo que tiene la Argentina". La Vicepresidenta dio ejemplos claros de cómo los supremos de la Corte toman medidas que influyen en el día a día de los argentinos y argentinas y explicó: "El partido judicial está influyendo sobre la calidad de vida de ciudadanos y ciudadanas por ejemplo cuando te arrancan la cabeza con la facturación del celular, de internet y del cable. Eso es porque hubo un juez que así lo dictó; lo mismo pasó con las prepagas, con la comisión de defensa a la competencia que obligaba a los shoppings y centros comerciales a respetar los precios de la vestimenta y tampoco le hicieron lugar".