Es apenas un brote hoy, pero echará raíces. Alumnos de la Escuela 83 acompañados por el obispo Joaquín Gimeno Lahoz, y el ministro de Educación de Chubut, Rubén Zárate sembraron ayer el olivo de la paz bendecido por el Papa. El mismo crecerá sobre el cantero de la calle Rivadavia, frente a la catedral, a la vista de toda la ciudad.
Fue justamente el obispo quien tradujo a términos infantiles la simbología que el árbol tiene en la mística cristiana. Explicó que el aceite del fruto fue utilizado en la historia de la humanidad por los luchadores, para mitigar golpes y dolores.
Les dijo así que el olivo que sembraban era símbolo de la Paz, pero también de la fuerza que deben tener siempre presente para luchar por la solidaridad, la paz y la justicia en el mundo, y no olvidar nunca que "ser joven es luchar por las cosas nobles".
"Lo bendecimos, para que este olivo hable de la Paz y de cada uno de ustedes, que serán luchadores de estos valores para que los hombres podamos vivir en paz, armonía y amor", sostuvo.
Miriam Millaman integra el equipo técnico del Ministerio de Educación y fue coordinadora de la actividad desarrollada ayer. Explicó así que se da en el marco del programa Escuelas Ocurrentes promovido por el Vaticano y que se trata de una red de escuelas que fomenta momentos para la unión de los jóvenes.
Escuelas Ocurrentes había comenzado a implementarse durante 2015 y tuvo en Argentina un encuentro nacional del que participaron 4.000 jóvenes, y este año se realizaron encuentros regionales de modo simultáneo.
Trelew fue sede del encuentro patagónico, con la participación de 700 jóvenes, que trabajaron en temáticas como la escolaridad, el voluntariado, la ayuda al prójimo y los valores que se quieren apuntalar. En el caso de Chubut, se involucran tanto escuelas laicas como salesianas en la red de escuelas solidarias, abarcando a cerca de 200 chicos.
El ministro de Educación, Rubén Zárate, explicó a su vez que el lugar de siembra para el olivo había sido elegido por votación entre los 700 jóvenes participantes de la jornada en Trelew, en la que además se había realizado una videoconferencia con otras seis provincias.
"En esa ocasión conversamos sobre este gran proyecto que tiene el papa Francisco, en el que la paz, el juego y la participación activa de los jóvenes son elemento central", afirmó el ministro.
Subrayó que el ánimo con el que se plantó el árbol es la esperanza de que llame a todos a una mejor convivencia, y a tener todos los días una nueva jornada de paz.
Recordó además que el programa de Escuelas Ocurrentes había sido impulsado por el Papa cuando aún era el padre Bergoglio, del que tanto el Ministerio de Educación de Nación como provincial son parte activa.
"En ese marco, se trabaja desde muchas escuelas del país con los chicos, que protagonizan con su propia voz lo que ellos quieren decir. De cada encuentro surge un documento que forma parte de todas los de escuelas ocurrentes, el ultimo tiene fecha de hace 20 días en Buenos Aires y sintetiza una serie de valores y acciones que las políticas públicas y comunitarias deben tener en su conjunto para una mejor convivencia entre y para los jóvenes" afirmó.