El temor a sufrir violencia por la propia identidad o sexualidad fue uno de los reclamos que atravesaron este sábado la 35ª Marcha del Orgullo LGBT+ en la Ciudad de Buenos Aires. Entre banderas, cánticos y carteles, miles de personas se movilizaron para reclamar derechos y expresar su rechazo a los discursos de odio.
Benjamín, uno de los participantes, puso en palabras esa preocupación durante una entrevista con C5N. "Este año fue la primera vez que me empecé a sentir inseguro saliendo con cartera a la calle y eso no me gusta", relató.
Su participación tuvo un pedido concreto. "Hoy vengo a decir no me quiero sentir más inseguro saliendo con cartera a la calle, no quiero que las chicas trans se sientan inseguras saliendo a la calle", expresó. También describió la convocatoria como "una jornada de celebración, de lucha y de conmemoración" y sostuvo que, ante la crecida del odio, "hay que venir a combatir con amor".
La concentración tuvo lugar en la intersección de las avenidas Belgrano y Lima. Entre los carteles se pudo leer "Señor presidente, esta es la libertad que avanza", mientras la movilización reunió consignas como "¡El orgullo al poder! ¡El odio al carajo!".
Los reclamos también apuntaron a los recortes en medicamentos para el VIH, la falta de preservativos y las carencias en prevención a través de la Educación Sexual Integral.
Desde uno de los escenarios, el periodista y conductor Franco Torchia presentó la consigna principal elegida por la Comisión Organizadora de la Marcha del Orgullo (COMO). "Cuando el odio avanza, en las calles, el orgullo es resistencia", señaló.
Torchia enumeró las demandas por una ley integral trans y una ley antidiscriminatoria, junto con el reclamo de políticas de salud sexual ante el vaciamiento sanitario y el avance de las enfermedades de transmisión sexual. También expresó el rechazo al DNU de Milei que, según los planteos de la convocatoria, vulnera los derechos de adolescentes y niñeces trans, no binarias e intersex, y reclamó la separación política, económica y simbólica de las religiones y las iglesias del Estado.
La jornada contó además con la participación de La Joaqui, quien cerró las presentaciones del primer escenario, ubicado en Hipólito Yrigoyen y Lima. Durante su intervención, sostuvo: "Ojalá a algunos padres les diera vergüenza tener un hijo acosador, en lugar de por un hijo gay".